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Un sueño que no se llevó a la realidad Por Jaime Jarrín
Es proverbial aquella anécdota de que el "súperman de Chihuahua" Héctor Espino, considerado por los historiadores del beisbol mexicano como el más poderoso jugador que ha producido la tierra azteca, después de ser firmado por la organización Cardenales de San Luis, no pudo sobreponerse a una profunda nostalgia por todo lo que era su añorado México y decidió echar por la borda esa única oportunidad de consagrarse en el "mejor beisbol del mundo" y regresar a su lindo terruño, a estar rodeado de su gente, de sus amigos, de sus costumbres, sin tener que lidiar con un idioma extraño, un entorno desconocido sin sus sabrosos tacos y enchiladas, tequila y mole y sin el desbordante y abrumador cariño de su público que festejaba como nadie sus proezas en los diamantes. Hace unos cuantos años Los Dodgers firmaron a Eddie Oropeza, lanzador zurdo que había logrado burlar la hermética y oprobiosa seguridad para escapar de una selección cubana y asilarse en EE UU. Había dejado atrás a su esposa en espera de la cigüeña y demás familiares. No pasaron muchos días antes de que la tristeza y nostalgia de apoderara de su ser. Cuba no permitía que su esposa y el recién nacido vinieran a unirse a él. La desesperación acabó por sentar raíces en su ánimo. A mí, me dolía en el alma verlo llorar abiertamente mientras deambulaba como un sonámbulo por las callecitas de Dodgertown, base de entrenamientos primaverales de los Dodgers en Vero Beach, Florida. Oropeza extrañaba a su familia, a sus seres queridos. En este caso, el tiempo se encargó de remediar la triste y desesperante situación con la venida de la Sra. Oropeza y su pequeño. Al firmar los Dodgers al espectacular prospecto cubano Yasiel Puig por la estratosférica suma de 42 millones de dólares y para proteger tan elevada inversión tuvieron el acierto de buscar a Eddie Oropeza y contratarlo para que fuera la sombra de Puig y lo ayudara con su gran y sui géneris experiencia a adaptarse a este totalmente nuevo mundo, aumentando así la posibilidad de que no le ataque la nostalgia y logre rendir lo que se espera de un prospecto con tantas facultades y talento, sin olvidarnos de la posibilidad de que se convierta en un fenómeno de taquilla en un mercado tan envidiable como es el Sur de California. Otro caso dentro de la familia Dodgers, es la llegada de un jovencito, también prospecto oriundo de Corea del Sur de nombre Hyun-Jin Ryu, quien si bien tiene en su haber varias temporadas de notable éxito en el beisbol profesional coreano no deja de ser un novato. A pesar de no haber pasado por las Ligas Menores, se dá por seguro que formará parte de la rotación de abridores del equipo que comanda Dan Mattingly. Su mejor recomendación la dió, nada menos que el inmortal Sandy Koufax, quien al verlo lanzar en Camelback Ranch lanzó una exhalación exclamando que el muchacho estará listo para lanzar con los Dodgers está inminente temporada. Pero a diferencia de los dos casos anteriores no he logrado advertir en Ryu ningún vestigio de añoranza por su tierra. Será tal vez por la etnicidad propia de su raza oriental. Vuelve a los Dodgers el hijo pródigo y, ahora todo es un mundo nuevo en Arizona Por Jaime Jarrín
Página de Jaime Jarrín, de los Dodgers
La tecnología moderna se enseñorea en Dodger Stadium Por Jaime Jarrín Es un hecho que el mejor complemento a la sin par sensación de mirar en persona un juego de beisbol es la comodidad física que debe brindar un estadio que haya sido construido para albergar a miles y miles de delirantes seguidores de tal o cual equipo. Hace 51 años fue inaugurado Dodger Stadium. La obra se la debemos al sueño hecho realidad de uno de los más preclaros visionarios que ha tenido el beisbol: Walter O'Malley. Si bien Dodger Stadium es hoy por hoy el tercer campo de juego más viejo en las Grandes Ligas, su mantenimiento impecable ha sido el orgullo de sus propietarios, desde la familia O'Malley y siguiendo con la empresa Fox, Frank McCourt y los actuales dueños, la gigantesca corporación Guggenheim, los estragos que ha dejado a su paso el correr de 51 años son prácticamente imperceptibles gracias al cuidado de cientos de empleados de limpieza y mantenimiento que han venido laborando con una dedicación y cariño encomiables. Pero a pesar de todo esto, era necesario implementar de inmediato adelantos y mejoramientos que dictan estos tiempos modernos y para poder competir con estadios que acaban de ser construidos en distintas ciudades del país. Al día siguiente de la conclusión de la campaña del dos mil doce un batallón de ingenieros, técnicos, jornaleros, tractores, palas hidráulicas, picos, palas y azadones invadieron los confines de Chaves Ravine y dio comienzo una lucha contra el reloj, pues solo habían cinco meses para implementar un maravilloso y ambicioso plan de remodelar, innovaciones, mejoras que deberán estar listas para cuando se cante el clásico Play Ball dando arranque a la temporada del dos mil trece. El presupuesto para estos trabajos pasa de los cien millones de dólares. Las mejoras incluyen: Instalación de dos gigantescas pantallas de video de alta definición que serán las primeras en las Grandes Ligas en emitir imágenes de 10mm y 1080 diodos de luz (LED) sobe una superficie del 66 % superior a las pantallas que distinguieron a Dodger Stadium por su forma hexagonal sobre los pabellones izquierdo y derecho. A la altura del nivel mezanine se están instalando las bandas electrónicas con tecnología de punta que mantendrán al aficionado al tanto de los resultados parciales y totales de los demás juegos en las Grandes Ligas. Tal vez, lo más novedoso será la habilidad de los aficionados y periodistas que estén cubriendo los juegos para mejorar al máximo sus deseos de comunicarse gracias a la instalación de un sistema ultra-moderno de antenas de WI-Fi y telefonía celular como parte de un acuerdo especial con Major League Baseball. Hablar por teléfono desde cualquier rincón del estadio será un deleite por la claridad y cero interferencias estáticas. Algo fuera del otro mundo será el nuevo sistema de sonido que proveerá un placer y experiencia indescriptible de audio con altavoces dirigidos técnicamente a cada sección del estadio minimizando el molestoso eco y bañando de música e información pertinente todos los rincones de esta joya arquitectónica enclavada en el corazón del pintoresco Elisión Park. Se han suprimido dos filas de asientos en cada uno de los niveles ampliando así los corredores y pasillos permitiendo al mismo tiempo aumentar el número de puestos de ventas, tanto de alimentos como de recuerdos o suvenires. Los baños o cuartos higiénicos, tanto para mujeres como para hombres han sido totalmente renovados y modernizados. Para el año próximo está planeado una remodelación completa del palco de prensa y todo parece indicar que los amigos del "cuarto poder del estado" como también las cabinas de radio y televisión estarán ubicados un piso más arriba de lo actual. Espero que ahora ya no tenga excusas Major League Baseball para asignar pronto un Juego de Estrellas a Dodger Stadium, donde inexplicablemente no se ha jugado este clásico en la friolera de 32 años. Simposio sobre el castellano Por Jaime Jarrín Respetar la sabiduría del tiempo y del ser humano, y rescatarla para conocer y sentir lo que somos, es uno de los propósitos del esquema técnico de la comunicación social. Gutenberg rescató al mundo antiguo y lo volcó de lleno en el regazo del Renacimiento. La difusión de ideas fue incontenible y, con el correr del tiempo, vino la Ilustración que demolió tiranías y estableció las bases de nuestra mayor fortuna: la libertad. Vale decir que la palabra ilumino a los pueblos y los hizo libres. Si la palabra es el signo de la idea, un comunicador tiene la responsabilidad de interpretar intuiciones, sin permitir que el lenguaje se convierta en una cárcel que aprisione los conceptos.. La misión del periodista, por consiguiente, es utilizar la palabra como una expresión verbal dinámica que capte el pensamiento en su agilidad escapadiza. Mi experiencia, ciertamente, se limita a los Estados Unidos de América, pero se trata de la quinta nación de habla hispana en el mundo. Aquí se hablo español un siglo antes de que llegara el Mayflower y ahora somos más de 30 millones de hispanohablantes del país. Entonces la pregunta lógica a nuestros medios de comunicación es: Como han enfrentado el desafío que supone sentir el pulso y motivar a una sociedad de distintos orígenes y distintas culturas? La respuesta es flexibilidad. Me explico: Siendo el cuarto idioma del globo, el español ha adquirido paulatinamente un grado notable de universalidad, pues cada día las palabras y las inflexiones regionales viajan como aves en migraciones milagrosas. Con sentido práctico, dar y recibir es el ejercicio que mantiene al español estadounidense vivo y saludable. Por cierto esta condición tomo su tiempo para establecerse. Cuando Colon regresó a España llevando consigo –entre otras cosas—muchos vocablos que aprendió en el Nuevo Mundo, la estricta y celosa metrópolis se negó a dar cabida a palabras importadas como huracán, por ejemplo. Decían: para que aceptar huracán si ya existía la palabra ciclón? Mientras tanto los huracanes, ajenos a la polémica, hundían galeones tras galeones cargados de oro azteca y plata del Potosí. Al fin, 200 años más tarde se aceptó la dichosa palabra....cuando los galeones y sus doblones descansaban en el fondo del Mar Caribe. Eran otros tiempos; ahora volvamos a la universalidad del español. En primer lugar, los países del hemisferio aceptan sin problema una lengua Pan-Hispana. En segundo lugar, el inmigrante interamericano siente que su tierra y su familia no están lejos. Es el confortable lazo filial que perdieron los inmigrantes europeos. Aquí nosotros somos una comunidad con abuelos, donde la lengua materna tiene doble función: es un sistema de relación social y una expresión formal de belleza. Consecuentemente el caudal común es tan vasto que la información puede resolverse sin ambigüedades. Y precisamente porque el idioma es dinámico y no estático, los comunicadores usamos neologismos y expresiones idiomáticas populares, siempre y cuando su aporte sea relevante....contribuya a interpretar intuiciones...de agilidad a una frase...y facilite las transacciones de pensamientos, sin deterioro del lenguaje. Indudablemente la voz que suena al hogar nos acerca al corazón de la audiencia y nos ayuda a extraer su respuesta emotiva. Esto es imperativo en los deportes, particularmente en los relatos por televisión y radio que son torbellinos de poder colectivo. Si tenemos contados segundos para vivir, un neologismo oportuno y ágil es la expresión verbal dinámica que necesitamos para electrizar a la audiencia. He allí mi punto de vista respecto al español en nuestros medios de comunicación. (Sobre el Spanglish)...Hay que distinguir que hay dos clases de Spanglish. 1.-El relevante que puede incorporarse a la cultura contemporánea como las acepciones “teenager, internet” y sobre todo las voces deportivas de disciplinas anglosajonas como en el béisbol el “strike”. Que son difícilmente reemplazables. 2.- El Spanglish que distorsiona el idioma por ser un atajo inculto. Ejemplo: “Mi hijo el tinajero trabaja en la marqueta y delibera grocerías”..... Cuando tenemos que usar el Spanglish hay que usar mucho sentido común..lots of common sense. Discurso de Jaime Jarrín durante la ceremonia de condecoración por el Cuerpo Consular Señor José Cueva, Decano del Honorable Cuerpo Consular. Señores Cónsules. Distinguidos y queridos amigos: Cualquier persona consciente del valor del trabajo cotidiano debería iniciar su día con el convencimiento de que debe existir una mejor manera de realizar la obra planeada en ese momento. Esa inquietud es simplemente una Actitud frente a una Oportunidad. Bien entendida, esa Actitud me dio energía, curiosidad, decisión y fe en el valor de mi tarea desde los primeros momentos de mi vida productiva… y precisamente es la que me ha traído hoy a este recinto para recibir la “Condecoración Excelencia Consular”, otorgada por el Honorable Cuerpo Consular acreditado en Quito. Lo diré con franqueza. Me siento muy honrado por este generoso homenaje. Es una gratificante sorpresa que acepto con emoción y humildad, porque representa un apoyo a mi esfuerza cotidiano por hallar mejores herramientas de trabajo: palabras más precisas para vestir con claridad mis relatos deportivos. La palabra es todo lo que espera recibir el oyente confiado, pues la palabra revela al ser humano en todas sus potencialidades: sueños y esperanzas, aspiraciones y realizaciones, dudas y afirmaciones! La palabra apunta hacia cualquier realidad posible o imposible, imaginada, inventada, creada, vislumbrada o descubierta a través del proceso de la comunicación….recordando en todo caso que estamos vendiendo emociones! Mi vida profesional contiene valiosas experiencias, pero debo decir que la más significativa y profunda ha sido, indudablemente, el hallazgo de muchos valores humanos entre colegas del medio radio-televisivo y del periodismo escrito y, por cierto, jugadores notables, atletas consumados. Debo dar un énfasis particular a los compañeros de trabajo y a los funcionarios de las empresas que han apoyado nuestra faena y nuestras iniciativas. Comprendo o al menos trato de comprender lo delicado de vuestras funciones, señores cónsules, honorable señores embajadores. Ustedes están representando diligentemente a gobiernos y pueblos con quienes el Ecuador mantiene lazos y relaciones que deben ser cuidados con esmero y patriotismo. En mi caso, soy un ecuatoriano emigrado a Estados Unidos; un ecuatoriano que viviendo en la hermosa California, nunca termino de irse de su amada tierra. Muchísimas gracias por vuestra atención a mis palabras brotadas de lo más profundo de mi corazón y.. Que Dios les bendiga. Palabras de Jaime Jarrín en ceremonia de homenaje en Ecuador Damas y Caballeros Una de las mejores enseñanzas que yo recibí en mis años tempranos me hizo notar que los llamados desafíos eran, en realidad, oportunidades. Esta filosofía puso claridad en mi vida….y donde no mismo había luz, por lo menos había esperanza. En consecuencia, en vez de preguntar ¿por qué?, yo siempre me pregunté ¿por qué no?... y esa actitud me llevó desde la radio ecuatoriana hasta la radio y televisión de California. Pero ello no ocurrió como un sortilegio mágico, sino con sacrificio, iniciativa y por supuesto, la disciplina de volver a la enseñanza inicial: hay que mirar cada desafío como una oportunidad. Muy a tiempo descubrí en mis transmisiones deportivas que mas importante que hablar al cerebro era hablar al corazón. Me explico: el relato fiel de un certamen deportivo era un desafío técnico, pero también una oportunidad emocional: el poder establecer una conexión entre la audiencia y el atleta, para que dentro de una atmosfera más trascendente que el sonido o la pantalla, los dos valores humanos se encontraran para compartir problemas y soluciones, inquietudes y anhelos, frustraciones y esperanzas, como si ambos estuvieran en el terreno. Ahora cuando nos detenemos a mirar los resultados de esta disciplina…cuando hemos relatado una sucesión vertiginosa de eventos deportivos…es cuando uno siente lo que se llama respuesta pública, y con ello el placer de haber establecido una diferencia, ojala que positiva, en la vida institucional del periodismo deportivo. Este homenaje, que mas bien lo llamaría un convivio de amigos, de personas que albergamos un mismo ideal, un ideal de servir a la comunidad que es la que nos mantiene en pie, me llena el alma de un profundo sentido de agradecimiento. Esta muestra de aprecio de amigos y destacados funcionarios como son los señores ministros Ehlers y Delgado es un honor muy grande para el comunicador profesional; pero mayor homenaje aun es para el hombre ecuatoriano que vive lejos porque vio en cada desafío una oportunidad y, sin embargo, nunca termino de irse de su tierra. Muchas gracias y que Dios les bendiga. La mitad del mundo y mis raíces Por Jaime Jarrín Fue en septiembre último que llegó a Dodgers Stadium mi distinguido amigo, el señor Freddy Ehlers, actual ministro de turismo de mi país, el Ecuador y gran aficionado de los Dodgers desde los días de Brooklyn y mientras saboreaba un clásico Dodge Doga, me invitó a que visitara Quito. Luego, coincidencia o no, pocos días más tarde recibía por correo una muy encopetada invitación del Cuerpo Consular acreditado en el Ecuador para que asistiera a una sesión solemne en la que, por acuerdo unánime de su directiva, se me otorgaría una condecoración. Francamente no podía negarme a tan gentil y oportuna doble invitación. No podía pasar por alto tan honrosas distinciones. Fue entonces que mi queridísima esposa Blanca, con esa sabiduría muy propia en ella, me sugirió que matara dos pájaros con un solo tiro. Me dijo: “por qué no te llevas a Jorge y Mauricio (nuestros dos hijos) y a los nietos Andresito, Phillip y Stefan. Estoy segura, agregó, que estarían encantados de conocer nuestras raíces”. Me encantó la idea y fui mas allá. Extendí la invitación a mis sobrinos Geoffrey y John y a su papa Bob Ingles para que se unieran al grupo. Luego agregue un íntimo amigo de mi hijo Mauricio, Scott Daves y así se completo mi séquito para un viaje que resultó, como esperábamos, simplemente inolvidable. Mi más reciente visita a mi país de origen se produjo hace cinco años. Jorge no había ido al Ecuador en 39 años y Mauricio cuando tenía solo 7 u 8 años. Para los demás seria la primera vez. Mauricio y su amigo Scott adelantaron el viaje para poder visitar Cuzco y Machu Pichu en el Perú y se unirían a nosotros en Quito en el día de nuestra llegada el 29 de Noviembre, como así sucedió. El grueso del grupo (8) salimos de Los Ángeles en la mañana del día 29 con destino a Miami donde debíamos hacer escala antes de continuar rumbo a Quito. Luego de una espera de 3 horas abordamos la nave de American Airlines para continuar el viaje. Aquí se presentó el primer y, a final de cuentas, único contratiempo en todo el viaje. El avión dejó la terminal y cuando se preparaba para levantar vuelo se oyó la voz del capitán informándonos que acababa de producirse un accidente en el aeropuerto de Quito. Un avión de la aerolínea panameña Copa se había salido de la pista durante su aterrizaje sufriendo daños estructurales mas no desgracias personales, gracias a Dios. Por este motivo el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito fue cerrado al tráfico aéreo y mientras permanecía cerrado ningún avión podía decolar con destino a Quito. El avión de American estaba lleno de pasajeros y nos mantuvieron en su interior más de dos horas y media hasta que llegó la orden de que la normalidad había vuelto al aeropuerto de nuestro destino y finalmente pudimos salir. Llegamos a Quito al borde de la media noche. Pasar inmigración y aduana fue una pesadilla. Como el aeropuerto se había mantenido cerrado más de 8 horas se acumuló la llegada de no sé cuantos vuelos y los trámites de ingreso al país se prolongaron casi dos horas, pero…ya estábamos en mi añorado Quito. Nos hospedamos en el hotel JW Marriott el más nuevo de varios hoteles de primera recientemente inaugurados, situado en la avenida Amazonas y Orellana. Nuestra llegada coincidió con las tradicionales fiestas de diciembre en observación del aniversario de la fundación de la capital ecuatoriana, por lo que el movimiento y bullicio en las calles aledañas dieron un toque de alegría, color y expectativa propios del carácter festivo de los quiteños en cada diciembre. Creí que debíamos comenzar nuestras actividades de turistas como Dios manda. Contraté los servicios de un chofer con un vehículo con capacidad para 10 personas y fue el acierto más grande que podía lograr, pues manejar en el tránsito vehicular de una ciudad con tantos vericuetos; con tantas subidas y bajadas, estilo San Francisco, es cosa de valientes, de intrépidos y hasta desalmados volantes. Así fue como el primer día lo dedicamos a recorrer la ciudad de cabo a rabo. ¡Como ha progresado Quito! Ahora sí que es una ciudad señorial, una ciudad cosmopolita... Su centro histórico ha sido preservado en forma maravillosa e encomiable que refleja su riqueza cultural y su arte colonial envidia de muchas otras ciudades. Los recorridos turísticos nocturnos por el centro colonial se han vuelto muy populares por la belleza de la iluminación de las Iglesias y edificios alrededor de la Plaza de la Independencia, destacándose la Catedral, el Palacio Presidencial, el Palacio Municipal y el Palacio Arzobispal. También me sorprendió el levantamiento de varios hoteles de lujo llamados “Boutique Hotels”. El Viejo hotel Majestic que durante mi niñez fue lo máximo en hoteles en Quito, ha sido renovado y reducido en su capacidad y constituye ahora un Boutique Hotel de una belleza sin igual como también lo es Casa Gangotena que ocupa una mansión que fue la residencia de una familia de abolengo, la familia Gandotena frente a la plaza de San Francisco. Para comer bien y sabroso, Quito ofrece una cantidad increíble de restaurantes de la más variada cocina. Encontré, mis preferidos, los típicos de comida ecuatoriana, como La Ronda y Taita Pedro. También franceses, italianos, mexicanos, suizos, argentinos, chinos, japoneses (sushi), sin faltar los clásicos McDonald, Burguer King, Pollo Frito, etc. Le recomiendo que en los primeros dos días en Quito tenga cuidado en no comer mucho debido a la altura de la ciudad (9.430 pies sobre el nivel del mar) y medirse también en el consume de licor y no hacer mucho ejercicio. Para el tercer día, todo será normal. El sábado salimos con destino a la Mitad del Mundo, el lugar por donde atraviesa la línea equinoccial que divide nuestro planeta en las latitudes norte y sur. Es un lugar digno de visitarlo. Existen varios pequeños museos que relatan pormenores de la llegada, en 1736, a ese lugar situado como 9 millas al nor-oeste de Quito, de la Misión Geodésica Francesa, encabezada por los científicos La Condamine, Bouger y Godin a la que se unió el científico ecuatoriano Pedro Vicente Maldonado para medir el cuadrante del meridiano terrestre y comprobar la forma de la tierra. Aquí es donde usted puede poner un pie en el hemisferio norte y el otro pie en el hemisferio sur. El Domingo fuimos agasajados por el decano del Cuerpo Consular, José Cueva, Cónsul de Chile en Quito en su hermosísima finca situada en la población de Cumbaya, ahora prácticamente un suburbio por demás elegante de Quito como a 10 millas de la capital. Allí pude saludar por primera vez a varios amigos de mi infancia y juventud, a quienes no había visto en 30, 40 o 50 años. El embajador Cueva se esmeró demostrándonos la hermosa hospitalidad quiteña y sus dotes de anfitrión de primera. El Lunes fue el día de los homenajes a mi persona. A las 10:30 de la mañana en uno de los salones del hotel Swiss, el ministro de turismo Freddy Ehlers y el viceministro de Deportes, en ausencia del titular, ministro Cevallos en viaje a los Estados Unidos, tuvieron a bien rendirme un reconocimiento oficial, ceremonia a la que asistieron unas 60 personas y que me llenó de orgullo y humildad. Se proyecto un video sobre mi trayectoria profesional, luego la lectura de los Acuerdos Ministeriales, la presentación de unos pequeños obsequios, incluyendo un típico sombrero de paja toquilla Jipijapa, mal llamados Panamá Hat, gran orgullo nacional, para concluir con una recepción de champaña y bocadillos típicos ecuatorianos que fueron una delicia. El mismo Lunes por la noche, a las 8, nos dimos cita mi comitiva y yo para asistir como invitados de honor a una sesión solemne del Honorable Cuerpo Consular acreditado en Quito que culmino con la entrega a mi persona de la condecoración “Al Merito Consular” por parte de la Cónsul de la Argentina en Quito. El discurso de orden corrió a cargo del decano del cuerpo consular, embajador José Cueva y el acto final fue mi intervención agradeciendo tan notable e inmerecida condecoración. Los siguientes días fueron para recorrer el país, primero en un viaje hacia el norte pasando por mi ciudad natal Cayambe para continuar hacia Otavalo en la provincia de Imbabura, famosa por ofrecer todos los sábados una espectacular feria artesanal al aire libre que ha tenido eco en todo el continente por la variedad y calidad de los productos expuestos y las dimensiones de la feria que abarca varias calles que desembocan en la plaza principal de Otavalo. Cayambe, ciudad donde nació y donde pasé los primeros 8 años de mi vida era entonces una tranquila y somnolienta aldea de unos 8 mil habitantes. Ahora es un centro industrial de 80 mil con un auge comercial increíble, pues, es nada menos que la capital mundial de las rosas. Las viejas haciendas ganaderas de antaño se han transformado ahora en los lugares ideales para el cultivo de una increíble variedad de rosas que son el orgullo nacional. Países como Holanda, Bélgica y Colombia son los principales productores de flores en el mundo, pero tratándose de rosas, Ecuador está a la cabeza. Sus invernaderos están dotados de las más avanzadas instalaciones tecnológicas y la situación geográfica, el clima y por ser el lugar más cercano al sol, la calidad de sus rosas no tiene par. El Domingo 9 teníamos que emprender el retorno a Los Ángeles. Así lo hicimos sin el menor contratiempo y mis hijos, nietos y sobrinos coincidieron en una apreciación muy positiva de todo lo que pidieron ver y asimilar en la tierra de sus antepasados. Todos queremos volver. La experiencia contemplando los nevados que rodean como centinelas a las ciudades del callejón interandino ecuatoriano, es única a tal punto que el espíritu se proyecta a un clímax de felicidad completa, tranquilidad absoluta y desborde de exclamaciones. No puedo terminar este relato sin antes recomendarles que si planean un viajecito de vacaciones o negocios piensen en un país pequeño en superficie pero gigantesco en belleza natural, hospitalidad y generosidad que se llama Ecuador. |
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