Página de Fred Claire:

El Estilo de Gibson es lo que necesitan los Diamantes

Kirk Gibson, nuevo dirigente interino de los Diamantes de Arizona

Por Fred Claire
Interpretado por René Cárdenas

Fred Claire - Ex Gerente General de los Dodgers.Cuando los Diamantes de Arizona seleccionaron a Kirk Gibson como su dirigente interino el jueves, el ex jardinero estrella describió su asignación como "un gran reto".

Basándome en mi propia experiencia, no hay nada más Gibson goce más que un reto de esa envergadura.

Mi primera conversación con Gibson fue a fines de enero de 1988 luego de haber aceptado firmar un contrato de tres años con los Dodgers de Los Ángeles. En ese tiempo yo era el Gerente General.

"Estoy emocionado de ser un miembro de los Dodger", me dijo Gibson después que le di la bienvenida al equipo. "Yo sé que es un reto".

Sin lugar a dudas, Gibson aceptó el reto y jugó una parte esencial para que los Dodgers ganaran la Serie Mundial en 1988.

Muchos aficionados recuerdan a Gibson por su dramático cuadrangular como bateador emergente en el primer juego de la Serie Mundial, pero esa hazaña fue apenas una de las buenas contribuciones que hizo durante esa memorable temporada.

Gibson, como jugador, fue una fuerza motivadora, pensante y seria en todo lo que hizo adentro y fuera del terreno.

Recuerdo que en mi primera conversación con Gibson como miembro de los Dodgers; él quería poner los puntos sobre las íes.

"Por la forma como yo juego, nunca habrá quien me acuse de no jugar con todas las de ley", dijo Gibson.

Uno puede estar seguro que Gibson, el dirigente, solicitará lo mismo de sus jugadores. Él sabe y enfatiza que no se necesita talento para jugar duramente.

Como dirigente y en su primera reunión con el equipo, Gibson dijo: "Quiero que sepan como yo veo las cosas y cuál será nuestra personalidad. No sé cómo será de buena, pero por lo menos queremos tratar de aprovechar la oportunidad para derrotar a la bestia que tiene en mente hacernos lo mismo".

Los chicos de la información que siguen y cubren a los Diamantes deberán acostumbrarse al término "bestia", porque es uno que Gibson usó durante sus días con los Dodgers, especialmente cuando hablaba de lo difícil que un juego puede ser y lo que se necesita para sobrepasar obstáculos que a diario se presentan en un partido de pelota, donde la falla es culpa de todos los participantes. Con mucha frecuencia, Gibson ha dicho que en la batalla está el goce y que la única forma de enfrentarla es con determinación.

"Si viera en el terreno un equipo fiero que jugara con ahínco, no me enojaría", expresó Gibson tan pronto como lo nombraron dirigente de los Diamantes.

En otra área donde Gibson impondrá su propia marca es en su honestidad con los medios de comunicación y los retos que él y su equipo enfrenten.

Cuando los ejecutivos de Arizona anunciaron los cambios de Gibson para reemplazar a A.J. Hinch como dirigente interino y Jerry DiPoto para tomar el cargo de gerente general interino, hablaron en términos generales con respecto a las razones y acerca del equipo propiamente dicho.

En cambio, Gibson, puso el dedo en el meollo del asunto.

"Quizá yo no debería decir esto", Gibson comenzó diciendo antes de presentar la realidad acerca de los Diamantes. "Tenemos un grupo de buenos jugadores, pero no estamos ganando juegos. Yo preferiría tener a malos jugadores y ganar juegos".

Uno puede estar seguro de que Gibson será igual de cándido cuando se enfrente a los ejecutivos de Arizona para discutir las necesidades del equipo.

Él está buscando la forma de cambiar algo de un equipo notorio en poncharse mucho en el plato y de fallar frecuentemente para hacer lo que se debe hacer entre los lanzadores relevistas.

"Por lo menos vamos a tratar de cambiar", comentó Gibson. "No vamos a hacer lo mismo que no nos ha dado resultado".

Gibson dará todos sus pensamientos a su nuevo equipo, porque así es él y porque se concentra en todo lo que hace. Como miembro de los Dodgers, nunca se registró en los hoteles bajo su propio nombre, y siempre quiso estar en el piso donde sabía que había una salida fácil en caso de incendio.

En otras palabras, Gibson, planeaba con precisión todo por adelantado.

Gibson, ahora de 53 años de edad, está preparado para sus nuevas responsabilidades. Nunca ha sido dirigente de un equipo, pero en tres campañas fue instructor con los Tigres de Detroit y estaba en su cuarto año como asistente del dirigente de los Diamantes cuando recibió la oportunidad de tomar el control del club.

Es de sobra conocido que inyectará mucha energía a este su nuevo reto y se esforzará para que el equipo sea agresivo mandando jugadas inteligentes mientras pone énfasis en fundamentos en vez de estilo.

Kirk, no estará en busca de jugadores que luzcan bien en uniformes, sino de peloteros que no tengan asco de ensuciarlos.

Si usted juega para Gibson, es mejor que se haya preparado para jugar duramente y hacer cosas que son fundamentalmente correctas.

Cuando los Diamantes ganaron su primer partido bajo Gibson la noche del viernes pasado, subió al terreno para felicitar a sus jugadores.

Cuando se completó el último out del juego, el hombre de la inicial, Adam LaRoche se acercó a Gibson su nuevo dirigente y le tiró la bola. Kirk mantuvo los ojos bien abiertos en la pelota y levantó las dos manos para capturarla.

No hay nada fantasioso acerca de Gibson - solamente el deseo fuerte para hacer el trabajo en la forma correcta.

Entre más pronto, Arizona, quite el término de "interino" del título de Gibson, mejor será para el equipo de los Diamantes.

Fred Claire y la Creación de los Dodgers Campeones Mundiales de 1988

Kirk Gibson y su jonron imperecedero

Por Albert Lyu
Interpretación de René Cárdenas.

Fred Claire - Ex Gerente General de los Dodgers.Las circunstancias más inusuales permitieron a Fred Claire elevarse ante el reto de convertirse en el Gerente General de los Dodgers de Los Ángeles. Al Campanis que fuera invitado por el programa de televisión ABC Nightline con el propósito de conmemorar el 40 aniversario del debut de Jackie Robinson, fue forzado a renunciar de la posición de Gerente General luego de hacer comentarios deplorables en el aire. El ex compañero de cuarto de Robinson, sin historia alguna de discriminación racial, fue penalizado por los medios de comunicación por sus respuestas de por qué había pocos dirigentes negros en las Ligas Mayores de Beisbol. Al principio, el dueño de los Dodgers, Peter O´Malley pensó que los comentarios no pasarían a mayor cosa. Pero con las protestas y críticas dirigidas a la organización de los Dodgers desde todos los ángulos, se hizo evidente que había que despedir de su puesto a Campanis.

Claire recuerda, “Cuando Al hizo su comentario en Nightline, se creó una tremenda cantidad de atención en los medios de prensa. En poco tiempo surgió una tormenta periodística y, dos días después del programa, sugirieron a Al que renunciara. Para todos nosotros en la organización de los Dodgers fue bien difícil, ya que aquellos que trabajaban junto a él sabían que Al no juzgaba a los jugadores o a la gente por su color o por nada que no fuera el talento.  Sin embargo, lo que le costó el empleo fue un comentario racial.

Claire, inmediatamente tomó el trabajo de gerente general, entendiendo que solamente tenía que ejercer el control para que el equipo continuara funcionando. Lo que muchos gerentes generales de primer año ven como una oportunidad, Claire vio como necesidad para él, llegar y manejar la organización día a día.

“En 1987, yo tenía casi 20 años de estar en la organización de los Dodgers. Había pasado mucho tiempo en la parte del beisbol de esa organización, de estadísticas al desarrollo de relaciones con los dirigentes, instructores y jugadores en el sistema de ligas menores. Participé en las reuniones de gerentes generales con Al por más de cinco años, aún antes de convertirme en Gerente General. Yo estaba en la misma onda con los pensamientos, evaluaciones y la búsqueda de talento y nunca dudé de mis habilidades.

 La temporada de 1987 fue la Era de Clare: La adquisición de Mickey Hatcher, John Shelby y Tim Belcher

Así, pues, comenzó la Era de Claire, por una controversia, pero no sin preparación y experiencia. Luego de jugar para un récord de 73-89 en la campaña de 1986, había mucho trabajo que hacer con el equipo. El recién nombrado GG, Fred Claire firmó a Mickey Hatcher en abril, canjeó por John Shelby en mayo y recibió a Tim Belcher en septiembre para completar una negociación de agosto. Aun con estas adquisiciones iniciales, la primera temporada de Claire al frente de las oficinas de los Dodgers no tuvo buen resultado, ya que el récord del desesperante equipo fue de otro 73-89 en 1987. Se notaba a las claras que todavía había hoyos en el club que se debían de llenar y, que la acción durante temporada baja rumbo a la campaña de 1988, sería de mucha actividad.

A fin de cuentas, en camino a la siguiente campaña, Claire se sintió animado. “Tenía la idea y la confianza de que mi proceso de evaluación que dio como resultado la firma de Mickey Hatcher, y los canjes por John Shelby y por Tim Belcher, daría buen resultado. Estas tres negociaciones que ocurrieron en 1987 se convirtieron en muy importantes en 1988. Pero yo sabía más que nada que teníamos otra gran necesidad en ese equipo de pelota. Necesitábamos un torpedero, un taponero y un relevista zurdo. No solamente terminamos con 16 juegos debajo de los .500 en 1987, también terminamos 16 juegos debajo de los .500 en 1986.

Diciembre de 1987: Lista de compras en las reuniones invernales Adquisición de Alfredo Griffin, Jay Howell y Jesse Orozco

Rumbo a las Reuniones de Invierno, Claire, llevó consigo una lista que consistía de tres regalos de Navidad: un torpedero confiable, un taponero consistente y un relevista zurdo. Estas tres posiciones significaban hoyos mayores en el equipo de 1987, ya que el campo corto Mariano Duncan cometió 21 errores en únicamente 67 juegos. No había un relevista con más de 11 juegos salvados, y el bullpen, no tenía un zurdo consistente desde Steve Howe en 1983.

“Cuado por primera vez asistí a las Reuniones Invernales como Gerente General, ya estaba familiarizado con el proceso luego de haber participado en ellas en diferentes capacidades por 20 años; las entendía a cabalidad en lo que corresponde a la estructura y la relación amistosa con casi todos los GG. De lo que no me daba cuenta era que un par de equipos andaba diciendo  con el objeto de presionarme, que yo tenía miedo de hacer canjes. Yo era un principiante como GG que venía de un ambiente no tradicional y era mi estilo dejar saber cuales eran los hoyos que teníamos que llenar y que estábamos dispuestos a conversar con cualquiera. Cuando se corrió la noticia que estábamos decididos a canjear a Bobby Welch, un titular dijo, ‘Claire está deteniendo las Reuniones Invernales’. ¿Cómo un solo hombre podía detener las Reuniones de Invierno? Pero acepté que yo era el GG del equipo bien reconocido. Finalmente, esto no causó impacto alguno, ya que salimos de las juntas con lo que queríamos. Todo lo que ocurrió fue manipulado por la prensa y no nos quedó más remedio que guardar silencio”.

Claire comenzó a tratar de vender al lanzador derecho Bob Welch y descubrió que los equipos más interesados eran los Pájaros Azules y los Atléticos. Después de no poder negociar con los Azules, Claire habló largo y tendido con el GG de los Atléticos Sandy Alderson y el GM de los Mets Joe McIlvaine. La conversación se centró en el torpedero Alfredo Griffin y el taponero Jay Howell. “Mi amistad con Sandy, ayudó, y por eso, hablamos largamente acerca de Griffin un mes antes de las juntas. Finalmente, fue debido a mi relación con Sandy y Joe McIlvaine que se permitió hacer el canje. Averiguamos que a través de las pláticas, McIlvaine quería lanzadores jóvenes y Sandy quería a un buen lanzador derecho. Como a eso de las tres o cuatro de la madrugada logramos completar la negociación y, las relaciones, definitivamente, hicieron que todo se completara a satisfacción.

Cuando el canje concluyó, los Dodgers recibieron a Griffin y Howell de los Atléticos y el relevista zurdo Jesse Orozco de los Mets. Bob Welch y Matt Young fueron enviados a los Atléticos y el lanzador de liga menor Jack Savage fue a los Mets. Claire pudo completar su lista de deseos con una sola negociación, pues con éxito mató tres pájaros con un solo tiro.

Después de las Reuniones de Invierno: Los Dodgers adquirieron un héroe de Serie Mundial Consiguieron a Mike Davis y Kirk Gibson

Cinco días después de las Reuniones Invernales, Claire firmó al jardinero de los Atléticos Mike Davis, obteniendo una amenaza de 20/20 para el club. Luego adquirió a los veteranos Don Sutton y Rick Dempsey. Pero hubo una discusión durante las juntas que estaba en primer plano en la mente de cada persona de la oficina principal: la posibilidad de canjear a Pedro Guerrero a los Tigres por Kirk Gibson. Había un sinnúmero de razones para efectuar este canje. Guerrero se había lesionado la rodilla izquierda en 1986 y, a pesar de eso, bateó .338/.416/.539 en 1987, los Dodgers eran de la opinión que el pelotero no podría encabezar un equipo de campeonato.

Por otro lado, Claire pudo ver a Kirk Gibson como un fiero líder en una ofensiva que dejaba mucho que desear y que tenía la desesperada necesidad de un gran bateador. Entre 1984 y 1987, Gibson promedió 27 cuadrangulares y 88 carreras empujadas. “Él estaba como primero en mi lista durante la temporada baja. Yo sabía acerca de él como persona y también sabía acerca de su rendimiento como jugador y, representaba todo lo que yo quería ver en nuestro equipo. No vi a Guerrero como el tipo de líder que el equipo necesitaba, y todos los reportes que yo tenía de Gibson, no tenían nada que ver con las estadísticas.

Sin embargo, Bill Lajoie GG de los Tigres, no quería tener más discusiones sobre luchas laborales entre los dueños y los jugadores. La situación contractual de Gibson no estaba segura porque la Asociación de Jugadores había entablado una tercera queja en tres años en la que se acusaba a los dueños de colusión por no firmar a agentes libres. En 1985 el semanario The Sporting News publicó en primera página, tener sospechas similares en la que preguntaba, ¿Por qué no firman a Kirk Gibson?” Claire recuerda, “Fue un período difícil para Bill Lajoie, un hombre de la vieja escuela del beisbol. Todo el asunto de la posible colusión y el aspecto legal lo debieron haber frustrado. Después de prolongadas discusiones acerca de Gibson durante las Reuniones Invernales, un día recibí un mensaje telefónico diciendo que Lajoie iba de regreso a Detroit. Por la razón que haya sido, ya él no quería hablar más acerca de Gibson.

Kirk estaba destinado a pasar otro cese de temporada en estado de incertidumbre, tal como Lajoie que tampoco sabía si el pelotero estaría bajo contrato con los Tigres en 1988 o si iba a ser agente libre debido a la demanda de la Asociación de Jugadores. Claire y Lajoie, eventualmente acordaron al cambio de Guerrero por Gibson. “Yo estaba dispuesto a canjear a Guerrero por Gibson sin saber el estado físico de Kirk y si perderíamos a los dos. Mucho había fuera de nuestro control, pero nunca hubo tiempo para pensar que nos retractaríamos de lo acordado desde un principio. Gibson era una prioridad de lo más especial y por eso, tuvimos que aceptar algunos riesgos.

El 22 de enero de 1998, como resultado de la demanda de la Asociación de Jugadores por colusión, el árbitro Thomas Roberts determinó que los daños de $10.5 millones fueran pagados por los propietarios a los jugadores y declarar a siete agentes libres sin riesgo. Kirk Gibson, fue uno de esos siete peloteros con una segunda oportunidad. Los Tigres al perder el control sobre Gibson, ya los Dodgers no necesitaron dar a Guerrero para facilitar la adquisición del gran bateador. Claire, tomó el teléfono y habló con el agente de Gibson, Doug Balwin tan pronto como se anunció el cambio, quien expresó que el deseo de Kirk era de firmar un contrato de tres años con la cláusula de no-cambio.

Una semana más tarde, los Dodgers y Gibson acordaron firmar un contrato de $4.5 millones por 3 años. Sin embargo, Claire, no concedió a Gibson la cláusula de no-cambio, porque esa era la política de los Dodgers. “Nosotros teníamos la práctica de no incluir esa cláusula en ninguno de nuestros contratos. Nunca dimos incentivos ni bonos por ganar trofeos. Nunca vi sentido alguno en firmar un pelotero con un tremendo contrato, y más tarde darle un incentivo por ganar el premio del Jugador Más Valioso. Pagamos al jugador cierta cantidad de dinero precisamente porque tiene el calibre de un JMV. Todos estos conceptos fueron inventados por agentes y yo nunca los acepté. Mientras las épocas cambiaban, nuestra política tenía que adaptarse a los nuevos tiempos, pero con Kirk, yo no recuerdo haber tenido algún problema. Fuimos unos de los primeros equipos que firmamos contratos de más de un año con Steve Garvey, Bill Russell, Ron Cey y Don Sutton. En ese entonces, nunca tuvimos la cláusula de no-cambio. Esta práctica que ha causado innumerables problemas para los equipos, nunca la consideré ser un buen negocio.

Tras haber agregado un confiable torpedero y dos amenazas veloces con poder y mientras se reforzaba el bullpen, Claire estaba listo para entrar a la temporada de 1988 con una segunda oportunidad para que los Dodgers cambiaran de suerte. Y fue una temporada de película, cuando Gibson propulsó a los Dodgers con un rendimiento de .290/.277/.483 para que el equipo alcanzara un récord de 94-76 y personalmente adquirir el trofeo del Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Parecía que Claire había encontrado la fórmula mágica para los desesperados Dodgers. Y se debió a un giro del bate en una aciaga noche de octubre para incrustar a Kirk Gibson para siempre en la historia de los Dodgers.

Octubre 15, 1988: Serie Mundial Juego 1, Atléticos vs. Dodgers, parte baja del Noveno, Perdiendo 4-3.

Con la cuenta de 3-2, Kirk Gibson pidió tiempo y se salió de la caja de bateo. “Todo el año los aficionados esperaron que él encendiera el fuego y, todo el año, respondió ante las necesidades”. Momentos antes, cuando Kirk Gibson cojeando se acercó al plato al principio del turno para batear poco después de que Denis Eckersley había dado la base por bolas a Mike Davis, el narrador Vin Scully había dicho, “Y con dos outs, usted habla de vida o muerte para un final. Los Dodgers están tratando de encender el fuego en este momento”.

Fue la batalla de las épocas cuando Gibson y sus agallas se enfrentaron a la tenacidad de Eckersley. Davis se robó la segunda base con la cuenta dos y dos y Gibson bateó de faul varias veces con dos strikes. Parecía que un milagro estaba por ocurrir… aun con dos piernas lesionadas. Varios años más tarde, Tony LaRussa, dirigente de los Atléticos recordó lo que pensó en ese instante: “Este tipo ya ha tenido muchas oportunidades de batear con dos strikes y estoy pensando que bateará hacía el terreno entre dos o un imparable podrido (Texas Leaguer). Nunca pensé que batería un cuadrangular”.

Y cuando Kirk Gibson salió de la caja de bateo, él pensó acerca de la presente situación. Tim Belcher abrió este partido y Mickey Hatcher conectó un jonron tempranero por los Dodgers. Los jugadores claves hasta ese momento habían sido adquisiciones de Fred Claire en su joven carrera de GG. Y ahora con Kirk en el plato y Mike Davis embasado en segunda base, todo parecía indicar que aún había más espacio para otra jugada más de otro Dodger recién adquirido.

En el próximo lanzamiento, pensando acerca de una curva rápida de última hora con la cuenta de tres y dos, Gibson giró el bate horriblemente. “¡Batazo altísimo hacía el jardín derecho y la pelota se fue!... ¡En el año de lo improbable, lo imposible ha ocurrido!”.  

El Gerente General de los Dodgers, Fred Claire, sosteniendo el trofeo de la Serie Mundial de 1988 con el dirigente Tom Lasorda.

“Mi esposa Sheryl se fue antes que el partido terminara para evitar el tráfico. No recuerdo quién quedaba en mi palco privado porque yo estaba muy concentrado. Recuerdo que fue una de las más extraordinarias experiencias que había tenido en Dodger Stadium. Después que Kirk desembarcó ese cuadrangular, bajé de mi palco al piso club. La gente estaba como loca, pero nadie quedaba en los pasillos. ¡Nadie se había levantado de los asientos! Encaminé los pasos hacía mi oficina a recoger las llaves y después a mi vehículo… y ¡nadie estaba en la plaza de estacionamiento! Comencé a manejar para salir de Dodger Stadium, y nadie estaba manejando. Todo aquello parecía ser una zona tenebrosa de indefinidos límites.

Lo que esto quiere decir a fin de cuentas es que logramos restablecer la credibilidad de la organización y a sus buscadores de talento y a la gente experta en desarrollar o mejorar jugadores. Y el resultado fue que ganamos. Cuando usted gana un campeonato mundial, no es uno el responsable ni siquiera un grupo de jugadores. En realidad se debe a un esfuerzo organizativo y, yo tuve la dicha de ser parte de todo eso. Fue un tiempo muy especial para todos nosotros, pues cuando se gana una Serie Mundial, muchas cosas tienen que asimilarse. Para contento de nosotros, ocurrió ese año.

LOS BUSCA TALENTOS Y LAS ESTADÍSTICAS FAVORECEN A GUTIÉRREZ

Por Fred Claire
Interpretación de René Cárdenas

Fred Claire - Ex Gerente General de los Dodgers. Hace nueve años, Franklin Gutiérrez era un jugador flaco de 18 años de edad proveniente de Venezuela que estaba tratando de ajustarse para jugar beisbol profesional en los Estados Unidos.

Hace seis años más o menos como en este tiempo de la temporada, las actividades de las Ligas Mayores habían comenzado, Gutiérrez fue canjeado por los Dodgers de Los Ángeles a los Indios de Cleveland.

Hace un año, Gutiérrez se unió a un grupo de sus nuevos compañeros – luego de haber sido cambiado otra vez – y esperaba ansiosamente recibir la oportunidad para ser jugador regular en la posición que había soñado jugar: el jardín central.

Hoy, Franklin Gutiérrez de los Marineros de Seatle además de ser una figura central, es un joven de 27 años de edad con un contrato multimillonario en las manos y es considerado por muchos como el mejor jardinero central en las Ligas Mayores de Beisbol.

Esta es la evolución de un jugador.

Una de las razones por la que Gutiérrez está en el pináculo de la pelota es por el énfasis en la defensiva que se ha convertido en el tópico más candente en las Grandes Ligas.

Y la defensiva se está midiendo mediante fórmulas estadísticas como la última zona de calificación (eso es UZR, para aquellos que están más familiarizados con términos como CLP y CE) y la defensiva que evita carreras.

Cuando estas fórmulas son aplicadas a los jugadores de ahora, es Gutiérrez, como jardinero central, el que sobresale sobre sus compañeros de juego.

Pero mucho antes que Gutiérrez ganara salvas de aplausos por aquellos que disfrutan la aplicación de fórmulas estadísticas a la pelota, él fue descubierto y desarrollado por el principio básico de la pelota – buen sistema de buscadores de talento y mejoramiento de los jugadores.

Y aquellas personas que conocieron y asistieron a Gutiérrez en el proceso, están felices con el éxito de sus logros y de la forma como el pelotero manejó la atención y la remuneración financiera que llegó a sus bolsillos.

“Yo recuerdo bien el día cuando llegó a nuestra academia en Venezuela”, dijo el veterano buscador de talento de los Dodgers Camilo Pascual. “La mamá de uno de nuestros jugadores en la academia, trajo a Franklin al plantel porque quería con vehemencia tener la oportunidad de jugar beisbol.

“Tenía un problema de batear como todo jugador joven, pero tenía un instinto tremendo para ser jardinero. Contaba con un don especial para capturar la pelota. El experto podía comprender que cuando el bateo materializara o llegara a su punto, Franklin estaría destinado a ser un pelotero fenómeno.

“Franklin es un pelotero muy inteligente, y aun cuando joven, formulaba preguntas porque quería mejorar”, enfatizó Pascual.

El día que Gutiérrez salió de la organización de los Dodgers, es uno que Luchy Guerra, una antigua secretaria ejecutiva del equipo que supervisaba las operaciones con América Latina, nunca olvidará.

Era el 3 de abril de 2004, y Guerra estaba en el campamento de entrenamiento primaveral de los Dodgers en Vero Beach, Florida.

“Era un domingo, y recuerdo que al regresar de la iglesia, apenas entraba a las instalaciones de Dodgertown, cuando uno de los instructores me dijo que Franklin había sido cambiado a Cleveland”, recordó Guerra.

“Cuando oí la noticia no pude hacer más que llorar. Franklin era un chamaco muy especial. Traté con varios miles de ligamenoristas en mi tiempo con los Dodgers, y odio diferenciar, pero Franklin fue una de esas personas a quien reservé un lugar especial en mi corazón”, dijo Luchy.

Irónicamente, el jugador por el que Gutiérrez fue canjeado, el jardinero Milton Bradley, es ahora su compañero de equipo con los Marineros.

Mucho ha pasado alrededor de Gutiérrez, y hace un año tan pronto como empezó a jugar la temporada de 2009, el dirigente de Seattle Don Wakamatsu dijo al joven pelotero apoderado de nerviosidad en ese momento, que se relajara.

“Juega tu propia pelota. Tendrás de 500 a 600 turnos al bate este año. No importa que te vayas en blanco en cuatro viajes al plato en el juego de hoy o lo mismo mañana y el siguiente día. Tú permanecerás en la alineación en todos y en cada uno de los juegos.

“Tú eres nuestro jardinero central”, dijo Wakamatsu.

La duda en la mente de Gutiérrez desapareció como encanto luego de escuchar las palabras de Wakamatsu.

Esa fue la noticia que el joven hombre de Venezuela soñaba escuchar. Los 565 turnos al bate que le fueron prometidos los convirtió en un promedio de .283 con 24 dobles, 16 bases robadas, 18 cuadrangulares y 70 carreras empujadas.

Y, ah si, atrapó todas las pelotas bateadas al aire que llegaron a su jardín central y produjo un filme compuesto de sus atrapadas espectaculares.

En cuatro temporadas previas con Cleveland, Gutiérrez nunca tuvo más de 399 turnos al bate por campaña, y su talento verdadero no se notó en el jardín derecho, debido a que los Indios tenían de jardinero central a Grady Sizemore.

En enero de este año, con Gutiérrez elegible para mediación salarial, los Marineros se dieron a la tarea de asegurar a un jugador que veían como una estrella del futuro al otorgarle un contrato de cuatro años por $20.5 millones.

“Nos inclinamos a creer que él fue el mejor jardinero central en la Liga Americana el año pasado y también fue parte del éxito para que nuestros lanzadores encabezaran el circuito en efectividad”, dijo el gerente general de los Marineros Jack Zdurincik. “Ofensivamente, su combinación de velocidad y poder es como un anillo al dedo para nuestro club. Hay algo más, es una persona sobresaliente.

Preguntado como se efectuó el canje de Gutiérrez a Seattle en diciembre de 2008, Zdurincik dijo, “Yo vi a Franklin en las Ligas Menores cuando estaba con los Dodgers, y estuve de acuerdo con la evaluación del buscador de talentos, Camilo Pascual, en que el joven pelotero tenía posibilidades para ser una estrella.

“Cuando acepté el trabajo con los Marineros, me di cuenta que necesitábamos un caza moscas en el jardín central. Tony Blengino estaba investigando a los jardineros centrales, y cuando mencionó el nombre de Franklin, pensamos que podría ser ideal para nuestras filas.

“Con Grady Sizemore jugando el jardín central con Cleveland y Franklin en el derecho, pensamos que podría estar disponible. Y entonces, bingo, todo el paquete de los buscadores tradicionales de talentos y la investigación cibernética se volvió una realidad y, finalmente, pudimos efectuar el canje”, terminó diciendo Zdurincik.

El esfuerzo demostró que los buscadores y las estadísticas pueden convivir y apreciar lo que es un talento como el de Franklin Gutiérrez.

CLAIRE: UN NUEVO LIBRO QUE DETALLA LA CARRERA DE WILLIE MAYS.

El día de cuatro jonrones en 1961 es punto culminante en la biografía

Por Fred Claire
Interpretación de René Cárdenas

Fred Claire - Ex Gerente General de los Dodgers.Willie Mays decidió contar la historia de su vida en beisbol y nadie está gozando más que Joe Amalfitano.

Amalfitano desempeñó un papel clave en uno de los juegos más espectaculares de Willie Mays en una larga y bien conocida carrera de pelotero que finalmente lo llevó al Salón de la Fama del beisbol.

En una entrevista reciente con el rotativo The New York Times con el objeto de anunciar su próximo libro, “Willie Mays: La Vida, La Leyenda”, (Willie Mays: The Life, The Legend), Mays recuerda el día 30 de abril de 1961 en Milwaukee, cuando desembarcó cuatro cuadrangulares.

“Ni siquiera imaginé que pudiera batear”, dijo Mays al periódico mientras recalcaba la escena retrospectiva de aquel increíble rendimiento ocurrido hace casi medio siglo. “Pero durante la práctica de bateo, un joven pelotero llamado Joel Amalfitano se me acercó y dijo: ‘Prueba este bate’. Y todo lo que conecté voló sobre la cerca. Entonces dije, OK, puedo jugar”.

Yo hice contacto con mi viejo amigo, el “joven” Amalfitano, ahora un activo hombre de 76 años y siempre miembro de la organización de los Gigantes, con el objeto de obtener su versión de aquel día en el County Stadium de Milwaukee.

Amalfitano me respondió con una carcajada vigorosa concerniente al término de “joven”, señalando que solamente tiene tres años menos que Mays.

Como siempre, con la mente y memoria de Amalfitano tan clara y precisa al igual que las señales que solía transmitir como uno de los más creativos polizontes de la tercera base, comentó: “Cuando Willie arribó al parque de pelota ese día, estaba enfermo del estómago”, precisando el momento. “Me dijo que se sentía débil y que no tenía ánimos de girar el bate del todo.

“Le pregunté que cómo se sentía en la escala del uno al ciento por ciento, y respondió que de un 65 a 70 por ciento. Entonces le dije que con esos números seguía siendo mejor que el 99 por ciento del resto de los peloteros”.

En ese tiempo, Amalfitano tenía 27 años de edad, pero ya demostraba trazas de que un día se convertiría en un altamente respetado instructor y dirigente de Liga Mayor.

“A principios de la temporada, Willie me había dado uno de sus bates Adirondacks que según él era muy liviano para su fortaleza. Le sugerí que lo tanteara durante la práctica de bateo porque yo sabía que le sería más fácil girar sus manos a través de la zona aún sintiéndose tan mal como se quejaba”, recordó Amalfitano.

Como por encanto, May tuvo una tremenda práctica de bateo y decidió usar el bate durante el juego. El resultado, según recuerda Mays en su entrevista con el periódico antes mencionado, fue de cuatro cuadrangulares – “Dos contra Lew Burdette, otro contra Seth Morehead y uno contra el novato Don McMahon. Debí haber tenido cinco”, May recordó en su entrevista. “Hank Aaron atrapó una bola que bolaba sobre la cerca del jardín central”.

Al siguiente día, los Gigantes viajaron a Chicago a efectuar un partido contra los Cachorros en el Wrigley Field y en su primer turno al bate, Amalfitano dijo que Mays elevó un batazo al jardín derecho, pero en el proceso, se quebró el bate de los cuatro jonrones.

“Cuando estábamos en la cueva, Willie se me acercó para decirme que recobrara el bate y que se lo guardara. Lo puse en mi armario y, aunque usted no lo crea, alguien lo sustrajo de allí. Es hoy, y todavía pienso acerca del incidente del bate quebrado. Finalmente Willie me dijo que no me preocupara, pero el hecho siempre me ha molestado”.

Hace cuatro años en el campamento primaveral de los Gigantes en Scottsdale, Arizona, Mays y Amalfitano estaban sentados en la banca antes de una sesión de entrenamiento cuando surgió el tópico del bate de cuatro cuadrangulares.

“Willie me dijo después de todos estos años, que la razón por la que deseaba tener el bate, era porque me lo quería obsequiar”, enfatizó Amalfitano.

Joe tiene un mundo de anécdotas de una carrera que comenzó en 1954, cuando firmó un contrato y procedió a pasar sus dos primeras temporadas en las Ligas Mayores en la banca de los Gigantes de Nueva York.

Amalfitano, apenas tenía 20 años de edad cuando hizo su debut en las Ligas Mayores y cuando el próximo mes se reporte al campamento como consejero especial con el departamento de mejoramiento de jugadores, marcará su campaña No. 56 en forma consecutiva en el beisbol organizado. “Lo sigo haciendo porque me encanta la pelota y quiero ayudar a los jugadores jóvenes en la mejor forma que pueda”.

¿El mejor jugador que vio en esos 56 años? “Eso es fácil”, dijo el veterano de mil batallas. “Sin duda alguna, fue Mays. Ese tipo podía hacer todo y le encantaba ganar. ¿Tú sabes lo que recuerdo acerca de él en la preparación primaveral? Era siempre el primero en llegar a la casa club.

“Cuando el reloj indicaba las 7:15 de la mañana, Willie siempre estaba presente en la casa club luciendo su famosa sudadera negra y aporreando el guante con un puño como un chamaquito”.

Han transcurrido los años, pero como siempre en esta primavera, dos caballeros de casi 80 años de edad, Mays y Amalfitano, se juntarán y hablarán de beisbol una vez más. Amalfitano verá en Mays, y pensará acerca del peloterazo que jugó el beisbol como un chamaquito. Mays verá a Amalfitano como el joven aquel. El beisbol no tiene limitación de tiempo, es eterno.

Fred Claire fue miembro de los Dodgers de los Ángeles de 1969-98. Fue presidente ejecutivo y gerente general. Es autor del libro, “Fred Claire: My 30 Years in Dodger Blue”.

Nota de la Estufa Caliente de René Cárdenas: Fred Claire, fue un gran ejecutivo y es mi amigo.

La energía de Eric Young beneficiará a los Astros.

El ex ligamayorista trae entusiasmo a la posición de instructor ambulante

Por Fred Claire
Traducción de René Cárdenas

Fred Claire - Ex Gerente General de los Dodgers.Eric Young disfrutó plenamente el tiempo que sirvió como analista en el programa de televisión “Baseball tonight” de ESPN.

La paga fue buena, las condiciones fueron óptimas y fue un gustazo posar frente a las cámaras.

Sin embargo, nunca fue el lugar donde Young se sintiera cómodo para cumplir a cabalidad su pasión por el beisbol.

“Eché de menos ser parte de un equipo de beisbol, de estar en el terreno, de experimentar el fuego que resulta de la competición y el gusto de ayudar a los compañeros de equipo a ganar un partido”, dijo Young.

Young estaba en el proceso de ultimar su contrato del próximo año con ESPN cuando recibió un llamado de Ed Wade, gerente general de los Astros de Houston.

“Esa llamada cambió todo”, expresó el ex pelotero. “Ed me preguntó que si yo tendría interés en ser parte de los Astros como instructor. Inmediatamente contesté que sí”.

“Es un gran beneficio para nuestra pelota cuando un jugador con las credenciales de Eric demuestra interés en participar”, dijo Wade. “Los peloteros pueden relacionar con las experiencias de Eric. Young puede ser el tipo de instructor que los hará mejorar el rendimiento. Sobretodo, traerá consigo un entusiasmo contagioso a la pelota y eso es un punto extra”.

Entusiasmo es la palabra correcta para describir a Young. Yo tuve la fortuna de estar en una posición de participar a Young que había sido promovido a las Ligas Mayores cuando fue gerente general de los Dodgers de Los Ángeles en 1992.

“Nunca olvidaré ese llamado telefónico”, dijo Young. “Fue la consumación de los sueños que tuve cuando fue reclutado por los Dodgers en 1989”.

Young jugó 15 temporadas en las Mayores. En el camino compiló un promedio global de .283 y robó 465 bases. También robó 50 bases o más tres veces.

Fue reclutado de la Universidad Rutgers en la ronda No. 43 y fue su agresividad, deseo y velocidad que atrajo el interés del departamento de buscadores de talento de los Dodgers.

“Cuando mi carrera de jugador activo llegó a su final después de la campaña de 2006, yo sabía que existía algún lugar donde podría retornar al terreno”, puntualizó Young. “Tengo la confianza que yo puedo establecer la diferencia con jugadores jóvenes porque tengo la pasión y sé que es lo necesario para penetrar las Ligas Mayores. Puedo abastecerme de mi propia experiencia”.

La responsabilidad que Young tendrá con los Astros consistirá en instruir a los jardineros en defensiva y en el corrido de bases en las Ligas Menores. Para esto tendrá que viajar continuamente y por eso el título de su trabajo es de instructor ambulante. Esto comenzará cuando los jóvenes peloteros se reporten a los entrenamientos primaverales a fines de la primavera.

“Yo tenía que convertirme en un buen jugador de beisbol y lo conseguí con la ayuda de mis instructores”, explicó Young. “Había jugado fútbol americano en la universidad y necesitaba mejorar mis conocimientos de beisbol”.

“Yo creo que la clave en mi carrera fue mi deseo. Quería mejorar. Siempre pregunté a los instructores acerca de qué tenía que hacer para ser mejor. Quería llegar a las Ligas Mayores y para ello estaba dispuesto a trabajar como fuera necesario. Ese es el mensaje que quiero pasar a los jóvenes Astros”.

“Podría pensarse que no tengo la habilidad, pero quiero demostrar que cuando se es reclutado en la ronda No. 43, se puede llegar a las Mayores”.

“Yo sé el impacto que los instructores pueden tener en la carrera de un jugador. Sé lo que Chico Fernández, Maury Wills y Reggie Smith representaron para mi propia carrera junto con otros instructores.

Young ya ayudó a un joven con sus sueños para alcanzar las Ligas Mayores. Ese sería su hijo Eric Young Jr., de 24 años de edad, con los Rockies de Colorado.

Young Jr., hizo su debut de Liga Mayor el 25 de agosto como jardinero central y disparó el primer imparable de su carrera en la quinta entrada frente a la presencia de su señor padre en el parque de pelota.

“Él es mi mejor amigo”, dijo Young Jr., al rotativo Rocky Mountain News cuando hablaba con su padre. “También es mi maestro, mi mentor. Me enseñó todos sus trucos.

En 2006, Young Jr., encabezó todas las Ligas Menores con 87 bases robadas.

“Yo no lo empujé, pero pude ver que tenía el deseo de mejorar”, dijo Young. “Estoy orgulloso de él porque tiene el deseo y quiere establecer su nombre con sus propios logros”.

“Cuando yo jugué, tenía rapidez, pero mi hijo tiene destreza y velocidad, además de ser bateador ambidextro”

“He aquí la diferencia entre nosotros. Cuando yo bateaba un triple, me deslizaba de cabeza en la tercera base. Mi hijo batea un triple y llega de pies y buscando donde está la pelota por si acaso hay oportunidad de llegar al plato.

Así habló un padre orgulloso de su hijo.