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El Mundo del Beisbol: Ángel Torres. LAS ULTIMAS Y POCO CONOCIDAS NOTICIAS DEL BEISBOL CHELSEA BAKER ES LA NIÑA PRODIGIO DEL BEISBOL MASCULINO Por Angel Torres.
Se debe señalar que desde que Niekro falleció en el año 2006, la niña prodigio no ha perdido un encuentro. La esperanza de Chelsea es tener la capacidad de seguir lanzando en la Escuela Superior y con suerte en la Universidad, las Ligas Menores y Mayores. FALLECIO UN EX JUGADOR DE LOS CUBANOS REYES DEL AZUCAR
Hartung que nació en agosto 10 de 1922 en Hondo, Texas, murió a los 87 años de edad, el pasado jueves 8 de julio en Sinton, Texas y fue conocido al inicio de lo que lucía ser una fabulosa carrera como el “Huracán de Hondo”. Aniquiló a todos los lanzadores de las Ligas Menores y cuando sirvió en las Fuerzas Armadas en Hawaii, acumuló marca de 25-0 desde el montículo y disparó 30 jonrones. Pero al ser ascendido por los Gigantes de Nueva York en 1947, a pesar de ganar nueve partidos y pegarle a la pelota a un ritmo de .309, fue una total decepción porque venía precedido por la fama de ser considerado un nuevo Babe Ruth. Durante sus cuatro años con los Gigantes le pegó a la bola a un pobre promedio de .238 con 14 vuelacercas y marca de 29-29 desde el montículo. Sin embargo es recordado porque en el histórico encuentro donde Bobby Tompson (sin h), le conectó a Ralph Branca, “el jonrón que se escuchó alrededor del mundo” en 1951, que le proporcionó el campeonato a los Gigantes al derrotar a los Dodgers 5-4, Hartung se encontraba anclado en la tercera base, a donde había salido a correr por el lesionado Don Mueller. DE RECEPTOR EN 2009 A LANZADOR DE GRANDES LIGAS EN 2010
Sin embargo como nada es imposible en el deporte de las bolas y los strikes, el receptor curazaleño, Kenley Jansen, del equipo Holanda en el pasado Mundial de Béisbol 2009, fue convencido por el director de sucursales DeJon Watson de los Dodgers, que dejara los arreos para convertirse en lanzador, debido a que con la majagua en sus manos no le pegaba “ni a un melón con patas”, a pesar de sus 6-6 de estatura. Jansen siguió el consejo y realizó su primera presentación como monticulista del Inland Empire el 31 de julio de 2010, ascendiendo posteriormente al Chatanooga de la Doble A y ante la sorpresa de propios y extraños, debutó con los Dodgers el pasado sábado 24 de julio de 2010, ponchando en el séptimo episodio a Angel Pagán y David Wright, que fueron los dos primeros bateadores de los Mets de Nueva York a quienes se enfrentó, antes de dominar al peligroso Carlos Beltrán con un roletazo por el campo corto Rafael Furcal. Finalmente los Dodgers dejaron sobre el terreno a los Mets 3-2 en 13 episodios, por un jonrón de James Loney. Al día siguiente el joven de 22 años de edad, salvó su primer juego para los Dodgers que superaron 1-0 a los Mets. Por si no lo recuerdan, Jansen fue el receptor que puso out tratando de robarse la tercera base al veloz Willy Taveras de la República Dominicana, en la desconcertante derrota de 2-1 en once entradas, que los dominicanos sufrieron ante Holanda, el martes 10 de marzo de 2009, que los eliminó del Mundial de Béisbol. Como pueden ver, también existen cuentos de hadas en el béisbol. ADIOS AL EX MANAGER DE LOS YANQUIS RALPH HOUK
MURIÓ EN MIAMI EL EX LANZADOR CUBANO VICENTE LÓPEZ Por Angel Torres.
El ex serpentinero del Almendares fue velado en la Funeraria Maspons, situada en el 3500 S. W. de la Ocho Avenida de Miami y sus restos sepultados al día siguiente en Nuestra Señora de Mercy de la 114 y la 25 en el Noroeste de Mami.
A Vicente que nació en el Cotorro, provincia de La Habana, el 24 de septiembre de 1927, lo vi por última vez durante el Juego de las Leyendas del Béisbol Cubano, celebrado en el entonces Pro Player Stadium de Miami en 1997 y me fue muy triste el enterarme de su muerte tras varios años de enfermedad. López comenzó a jugar a la pelota en el año 1945, jugando con el Deportivo Tacón del Campeonato Juvenil de la Dirección General de Deportes. En 1946 participó con el Delicias del Cotorro y en 1947 debutó en los amateurs con el Club Hershey. En sus 10 temporadas en la Liga Invernal, vistió la franela del Almendares, Cienfuegos, Habana, Cienfuegos, Habana y Marianao en sus dos campañas finales. En 1950-51 lanzando para el Almendares, se enfrascó en un duelo de lanzadores con Joe Black del Cienfuegos, que se extendió a 10 entradas con la anotación empatada a dos carreras, que le produjo una lesión en el brazo, que le hizo perder velocidad durante el resto de su carrera, dependiendo en parte de unas pronunciadas curvas que se convirtieron en su pan con mantequilla. A pesar de lo ocurrido fue el mejor lanzador del circuito con marca de 7 victorias y tres derrotas. En toda su carrera en la Liga Cubana, acumuló promedio colectivo de 21-16 en 154 encuentros, de los cuales 10 fueron completos, acompañados de 176 ponches, 202 bases por bolas y un promedio de carreras limpias permitidas de .3.72. En 1948 Vicente fue firmado por la organización de los Dodgers de Brooklyn, que lo consideró como su mejor prospecto, siendo enviado a sazonarse con el Miami Sun Sox de la Liga Internacional de la Florida. En 1949 lanzó para el Miami con récord de 19-9 y al año siguiente finalizó la campaña con marca de 20-6, a la vez que establecía una marca para ese circuito de 15 victorias consecutivas. En 1951 ya con problemas en su brazo, lanzó para el Forth Worth de la Liga de Texas, donde terminó con récord de 7-3. En 1952 vistió el uniforme del Newport News de la Pioneer League con marca de 9-7. En 1953 tiró los bultos postales con el Mobile, para quienes ganó un par de desafíos sin derrotas y con los Havana Cubans de la Liga de la Florida con récord de 8-11. En 1954 subió al montículo con los Cubanos Reyes del Azúcar, donde cosechó tres triunfos y seis derrotas. Regresó con los Cubans Sugar Kings cinco años después en 1959, sin ganar ni perder en siete partidos. Lanzó en las Series del Caribe de 1949, 1950 y 1957, las dos primeras con los Azules del Almendares y la tercera con los Tigres de Marianao. En cinco actuaciones finalizó invicto con récord de 2-0 y un bajo promedio de 2.37 carreras limpias. López inició el sexto y decisivo encuentro para el Almendares, que terminó invicto con marca de 6-0, en la primera Serie del Caribe jamás celebrada en 1949, pero salió sin decisión en el séptimo, capítulo, relevado por el zurdo Agapito Mayor, que impuso un récord de tres triunfos sin derrotas, todas en calidad de taponero. Los Alacranes conquistaron el histórico desafío, 5-2, con el aporte de un cuadrangular conectado por Héctor Rodríguez, sobre un lanzamiento del perdedor Leonardo Goicoechea. Incursionó en México en 1955 con los Diablos Rojos de México para quienes lanzó hasta 1958, donde igualmente lo hizo con los Tigres. Después en 1960 se cambió al Poza Rica y allí se mantuvo hasta que dividió su torneo final con Poza Rica y Monterrey en 1964. Tras su retiro además de trabajar en la oficina de un almacén de comida, cooperó como instructor en la Academia Latinoamericana de Béisbol dirigida por Carlos “Patato” Pascual. EL JUEGO MÁS IMPORTANTE EN LA HISTORIA DEL BEISBOL CUBANO Por Angel Torres.
En su carta, Gloria explicó que debido a la gran amistad que Mayor me profesaba, me enviaba el gallardete con el nombre de todos los integrantes del equipo, que se le entregó al “Zurdo de Caibarién”, tan pronto el Almendares se coronó campeón del campeonato de 1946-47 y que él tenía colgado como una reliquia en la pared de su casa.
Hace unos días, ANGEL TORRES, recibió un precioso regalo enviado por Gloria Mayor de Barleta, viuda del gran ex lanzador cubano Agapito Mayor, consistente en el gallardete original con el nombre de todos los integrantes, que se le entregó al “Zurdo de Caibarién”, tan pronto el Almendares se coronó campeón del campeonato de 1946-47 y que él tenía colgado como una reliquia en la pared de su casa. (Foto: Noel Falcón). Se trata del banderín oficial y original, no de las muchas copias que posteriormente se hicieron en Miami. Entonces, ¿Qué mejor que recordar el mejor campeonato, serie y juego jamás celebrado en la ahora extinta Liga Profesional Cubana de Béisbol? El acontecimiento más extraordinario, que provocó la reacción más espectacular entre la fanaticada beisbolera cubana, se produjo durante el campeonato de 1946-47, la primera celebrada en el Gran Stadium de La Habana. El año comenzó con una ventaja del Habana de seis encuentros y medio, que lucía insalvable a medida que pasaban los días. Sin embargo los Azules llegaron al martes 25 de febrero de 1947, con una racha de 12 victorias en 13 salidas, incluyendo triunfos sucesivos de los zurdos Max Lanier y Agapito Mayor frente a los Rojos en los dos últimos encuentros, con anotaciones de 4-2 y 2-1 respectivamente. La única derrota se las había proporcionado Sandalio “Potrerillo” Consuegra de los Tigres de Marianao con una espesa lechada de 6-0. En el descalabro sufrido por los Leones el 24 de febrero, debido a los envíos endemoniados de Agapito, influyó tremendamente un mala jugada defensiva de Carlos Blanco en el jardín derecho, sobre un batazo de Andrés Fleitas. El inicialista y hermano mayor de Heberto, se encontraba jugando fuera de su posición habitual, para aprovechar a un bateador derecho contra un serpentinero del brazo equivocado. Desgraciadamente para los Rojos, el experimento le salió mal al timonero Miguel Ángel González. Al fin llegó el momento del enfrentamiento final y los fanáticos esperaron en largas filas hasta que abrieron las puertas del parque a las diez de la mañana. Mucho antes de comenzar el partido, los asistentes invadieron el terreno de juego, el que fue necesario acordonar, para contener al público fuera de las líneas divisorias entre primera y tercera. Al anunciarse que el “Monstruo” Lanier ocuparía la lomita nuevamente, con solamente 48 horas de descanso, provocó una estruendosa ovación de los presentes. Durante el primer episodio, el Conde Moré advirtió a través de los altoparlantes a un grupo de aficionados, que abandonara las torres de las luces por el jardín izquierdo, donde habían encontrado acomodo, porque corrían peligro de morir electrocutados. Pero nadie se movió del lugar. Un tiro desviado del inicialista Lennox Pearson, provocó la primera de las nueve carreras añil, en los bombachos del antesalista Héctor Rodríguez en la segunda entrada. Un episodio más tarde, el torpedero Avelino Cañizares, recibió una base por bolas por parte del lanzador perdedor Lázaro Medina, seguido por un sencillo del camarero George “La Ardilla” Hausmann. El receptor Andrés Fleitas se sacrificó y un doble por regla de terreno del jardinero central Lloyd Davenport, que se perdió entre el público aglomerado por la raya de foul, fue el puntillazo que inició el principio del fin para Medina y los de la enseña escarlata con anotación de 9-2. Al final del partido, se produjo la demostración de júbilo más grande, desde la “Jornada Gloriosa” del Dr. Ramón Grau San Martin, cuando ganó la presidencia de Cuba en 1944. En una cafetería de Reina y San Nicolás, se registró un tiroteo con un balance de varios heridos. Lo mismo ocurrió en el paradero de los tranvías en Jesús del Monte, donde hubo otro herido. En Santiago de Cuba, se lesionaron dos personas y el colmo fue el velorio efectuado en una funeraria de Puentes Grandes, que culminó cuando un simbólico “león”, fue arrojado en las aguas del Río Almendares en una pequeña caja blanca. Desde ese momento los peloteros dirigidos por Adolfo Luque, se convirtieron en verdaderos ídolos de la afición almendarista, siendo los integrantes de la novena: MANAGER- Adolfo Luque. COACH- Cheo Ramos, ADMINISTRADOR- Reinando Cordeiro. TRAINER- Carlos Zarsa. MASAJISTA- Manolo Fernández. PITCHER DE PRACTICA- Pérez. LANZADORES: Max Lanier, Agapito Mayor, Tomás de la Cruz, Alberto (Coty) Leal, Lázaro Salazar, Jorge Comellas, Leroy Gaines, Gentry Jessup, Conrado Marrero, Mario Ariosa, Bill Tanner, Santiaguito Ulrich, Armando Roche. (Lanier y Roche igualmente lanzaron con el Marianao). RECEPTORES: Andrés Fleitas, Evelio Martínez, Armando Traspuesto. JUGADORES DEL CUADRO: Buck O’Neill (1B), George “La Ardilla” Hausmann (2B), Héctor Rodríguez (3B), Avelino Cañizares (SS), René González, Jesse Williams, Teodoro Oxamendi. JARDINEROS: Santos “El Canguro” Amado (LF), Lloyd Davenport (CF), Roberto Ortiz (RF), Calampio León, Homero Ariosa, Neil Robinson. Del grupo, Andrés Fleitas fue seleccionado como el Jugador Más Valioso del campeonato. Sus competidores más cercanos y que obtuvieron ese honor en sus respectivos equipos fueron: Lou Klein por el Habana, el zurdo Adrián Zabala del Cienfuegos y el mexicano Beto Avila que vistió la franela del Marianao. Para Luque fue su segundo triunfo consecutivo con dos conjuntos distintos, finalizando la campaña al ritmo de 42 victorias, 24 derrotas, 4 empates y promedio de .636. Una anécdota bien recordada por los fanáticos, ocurrió el 28 de noviembre de 1946, cuando el famoso jardinero del Habana, Alberto “Sagüita” Hernández, le echó a perder una lechada de 2-0 al serpentinero Geremías (Gentry) Jessup del Almendares, disparando un cuadrangular de tres anotaciones en la segunda parte del noveno, dejando sobre el terreno a los Alacranes 3-2. Por esa razón y otras que ocurrieron posteriormente, Hernández se ganó el mote de “La Vaca Lechera”. Lo ocurrido les sirvió de consuelo a los Rojos para olvidarse en parte de los acontecimientos acaecidos al final del torneo. La nota triste de la temporada, se produjo el 5 de noviembre de 1946, cuando se dio a conocer la muerte de Alejandro Oms, el famoso “Caballero” de nuestro béisbol, que se encontraba hospitalizado en el Sanatorio La Esperanza. Lamentablemente Oms pasó los últimos meses de su vida casi ciego y dependiendo de la caridad pública. El campeonato de 1946-47 es el más recordado de todos los celebrados en la Cuba gloriosa del ayer, no solamente por el final de película realizado por el Almendares, sino porque se produjo la inauguración del Nuevo Stadium de La Habana o del Cerro como ustedes lo prefieran, el 26 de octubre de 1946 y a la vez por celebrarse la primera justa de la Federación Nacional de Béisbol Profesional, auspiciada por la DGEFD en el Estadio la Tropical, la que se inauguró un día antes, el 25 de octubre de 1946. Como dato curioso, se puede agregar que el 21 de diciembre, se celebró el primer desafío nocturno en el Estadio del Cerro, aprovechando un encuentro entre Cienfuegos y Marianao. Eran otros tiempos, cuando la única rivalidad existente en las familias cubanas, era que unos defendían a los Rojos del Habana bajo el lema de “LA LEÑA ROJA TARDA PERO LLEGA” y otros a los Azules del Almendares con su grito de guerra: “EL QUE LE GANE AL ALMENDARES SE MUERE”. PELOTEROS HISPANOAMERICANOS QUE SOBRESALIERON EN LOS JUEGOS DE ESTRELLAS.
Esta foto histórica fue tomada momentos antes del Juego de Estrellas de 1951 y reúne a cuatro de las luminarias de la Liga Americana, que participaron en el encuentro que fue ganado por la Liga Nacional 8 por 3. De izquierda a derecha: VIC WERTZ (Tigres de Detroit), TED WILLIAMS (Medias Rojas de Boston), JOE DIMAGGIO (New York Yanquis) y el cubano ORESTES “MINNIE” MIÑOSO (Medias Blancas de Chicago), quien fue junto al venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel y al cubano Conrado “El Premier” Marrero, los pioneros entre los peloteros latinos que participaron en un Juego de Estrellas de las Grandes Ligas. (Foto: MLB). Por Angel Torres.
Un elevado de sacrificio de Adam Jones en la octava entrada, produjo la carrera de un triunfo para la Americana, que no pierde desde 1996 en Filadelfia. Rivera, retiró en fila los tres outs del noveno para romper el empate que tenía con Dennis Eckersley. El último out fue un elevado del dominicano Miguel Tejada a lo corto del bosque derecho, que fue capturado por el camarero Ben Zobrist. Para beneplácito de los narradores Cos Villa y quien les escribe (Angel Torres), fue el Juego de Estrellas más corto desde 1988 con una duración de 2 horas y 31 minutos. Con el juego empatado 3-3 y tras un out en la parte alta del octavo, Curtis Granderson conectó un triple por el bosque izquierdo ante el relevista Heath Bell. Luego que el manager de la Nacional Charlie Manuel ordenó un boleto intencional a Víctor Martínez, Adam Jones elevó a lo profundo del derecho para empujar a Granderson con la carrera decisiva. Iniciando el séptimo episodio, Brad Hawpe en su primer turno al bate en un Juego de Estrellas, pegó un largo batazo por el jardín izquierdo con destino a las gradas, pero Carl Crawford realizó una captura sensacional sacando la bola del otro lado de la cerca para completar un out espectacular. Por su proeza, Crawford fue elegido el Jugador Más Valioso del encuentro. Pero quizás lo más notable fue la gran cantidad de peloteros latinoamericanos o sus descendientes, que participaron en el encuentro, lo que se repetirá nuevamente en 2010, cuando 22 jugadores fueron seleccionados, incluyendo ocho de la Liga Nacional y 14 de la Americana. El primero en ser escogido debió ser el cubano Adolfo Luque por haber sido el primer gran astro hispano en el mejor béisbol del mundo, pero cuando los Clásicos de Verano comenzaron en 1933 ya era un veterano a punto de retirarse. Esos pioneros fueron el venezolano Alfonso "Chico" Carrasquel de las Medias Blancas de Chicago y los cubanos Orestes "Minnie" Miñoso de las Medias Blancas y Conrado "El Premier" Marrero de los Senadores de Washington, aunque el "Guajiro de Laberinto" no entró a lanzar en el partido. El histórico desafío se celebró el 10 de julio de 1951 ante 52,075 fanáticos en el Briggs Stadium de Detroit y el mismo fue ganado por la Liga Nacional 8-3, apoyados en jonrones de Stan Musial, Bob Elliott, Gil Hodges y Ralph Kiner que contrarrestaron los que Vic Wertz y George Kell pegaron por la Americana. Carrasquel se anotó un sencillo en dos turnos y fue reemplazado en su tercera vez al bate por Miñoso y en el campo corto por Phil Rizzuto de los Yanquis de Nueva York. Con el choque empatado a una carrera en el cuarto, el zurdo Eddie Lopat de los Yanquis subió al montículo y lo bajaron a palos al permitir tres carreras por tetrabase de Musial, imparable de Hodges y palo de cuatro esquinas de Elliott cargando con la derrota. Entre los cuatro seleccionados que no fueron utilizados por el dirigente Casey Stengel se encontraban Randy Gumpert, el zurdo Bobby Shantz, Marrero y Joe DiMaggio que estaba lesionado en lo que resultó ser su último año en el béisbol. Lo increíble fue que la Liga Nacional no tuvo una representación hasta 1955, cuando el puertorriqueño Luís "Tite" Arroyo de los Cardenales de San Luís integró la novena, aunque nunca vio acción desde la loma. El primero en jugar fue su compatriota Orlando Cepeda de los Gigantes de San Francisco en 1959. Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo en 1945, se especuló que alguno de los once latinos que pertenecían a los 16 conjuntos de las Ligas Mayores, podría actuar en el Clásico. El grupo lo componían los cubanos Gilberto Torres, Fermín Guerra, Tony Zardón, Roberto Ortiz, Armando Roche, Roberto "Tarzán" Estalella, Jorge Camellas y René Monteagudo; el venezolano Alejandro "Patón" Carrasquel, el mexicano Jesse "El Sin embargo el Juego de Estrellas nunca se celebró a causa de la conflagración, pero de todos modos la discriminación contra latinos y negros era muy grande hasta 1947, cuando Jackie Robinson rompió la barrera del color. Aún antes de 1951, fueron muchos los peloteros hispanos que fueron marginados y un buen ejemplo lo constituyó Estalella en 1944, quien a pesar de tener un año similar al de 1945, fue ignorado. El Juego de Estrellas de las Grandes Ligas, se celebrará el próximo martes 13 de julio de 2010 a las 5: PM (hora del Oeste) y 8: PM (hora del Este), en el Angel Stadium de Anaheim y podrá ser escuchado por el SAP de Fox Sports en todo el país, en las voces de Cos Villa y Angel Torres. ARIZONA RETIRARÁ EL NÚMERO 20 DE LUÍS GONZÁLEZ Por Angel Torres.
En 2001, González conectó 57 jonrones, la mayor cantidad jamás conectada por un jugador de la novena y el hit de oro con las bases llenas en la segunda parte del noveno, que sirvió para dejar sobre el terreno y ganar la Serie Mundial en siete encuentros contra los Yanquis de Nueva York, aprovechando un lanzamiento del as relevista panameño Mariano Rivera.
La primera vez que pude hablar con González, se produjo durante la visita que los Astros de Houston realizaron a Los Angeles, para una serie con los Dodgers del lunes 27 al miércoles 29 de mayo de 1991. Tras intercambiar saludos, me dejó sorprendido al decirme: “Seguramente fuiste amigo de mi bisabuelo”. Su respuesta me dejó aturdido, pues se estaba refiriendo a quien fuera en vida, decano del Colegio Nacional de Periodistas Cubanos en el Exilio, radicado en Miami. “Si él era mi amigo y lo veía casi todos los años cuando venía a visitar a su hija en Los Ángeles”, le expliqué. “Ella es mi abuela”, me respondió Luís, “y en estos momentos está sentada en los palcos mirándonos hablar”. Yo no podía creer que González fuera el biznieto de Fausto y no es necesario aclarar, que el resto de la conversación fue más personal que deportiva. Luis Emilio González, conocido con el apodo de “Gonzo” en el mundo del béisbol, nació en Tampa, Florida, el domingo 3 de septiembre de 1967, siendo firmado por los Astros, en la cuarta ronda del reclutamiento amateur celebrado en junio 1 de 1988. Con anterioridad había finalizado sus estudios en el Jefferson High School de Tampa en 1985, de donde igualmente se graduaron algunas figuras prominentes del béisbol como los jugadores Lanny Faedo (1978), Fred McGriff (1981), Tino Martínez (1985) y Sal Militello (1988). Cursó estudios en el Colegio del Sur de Alabama y debutó en el profesionalismo con el Ashville de la Liga del Atlántico del Sur en 1988, donde bateó para un average de .252 en 35 partidos, defendiendo posteriormente los colores de Auburn y Osceola, antes de ser ascendido por los Astros en septiembre 4 de 1990. Con Houston defendió la primera base y la esquina caliente, quienes lo cambiaron a los jardines en 1991, donde respondió conectando 13 cuadrangulares y encabezando a los Astros en dobles con 28, rompiendo el récord del equipo para un novato, que estaba en poder de Chuck Harrison con 23 en 1965. Sin embargo, fue enviado al Tucson de la Liga del Pacífico el 20 de mayo de 1992, donde demolió a los serpentineros contrarios en 13 juegos, al ritmo de .432 de promedio. Regresó con Houston el 3 de junio y desde ese momento hasta el intermedio del Juego de Estrellas le pegó a la canica a un paso de .309 acompañado de cinco vuela cercas y 20 empujadas. Al final de la campaña se convirtió junto a Jeff Bagwell, en la primera pareja de jugadores de los Astros, que integraban el Club de los .300, desde que José Cruz y Terry Puhl lo lograran en 1984. Esto les demostró a todos que él había llegado para quedarse. Para explicar su aumento de producción año tras año, se puede decir que se debió a un renovado estilo de pegarle a la pelota, colocando la pierna derecha más alejada del plato, que casi lo situaba de frente al lanzador. Desde ese momento podía ver la esféride con sus dos ojos, mientras que antes lo hacía solamente con el derecho dada su condición de bateador zurdo. Desde ese momento pudo dirigir la bola hacia la banda contraria y castigar con creciente poder el resto de los lanzamientos. En junio 28 de 1995 fue cambiado a los Cachorros de Chicago y a continuación vistió la franela de los Astros nuevamente en 1997, Tigres de Detroit (1998), Arizona (1999-2006), Los Angeles Dodgers (2007) y Florida Marlins, para quienes participó en su juego final en las Grandes Ligas el domingo 28 de septiembre de 2008. Al año siguiente al no recibir oferta de ningún equipo de Liga Mayor, González decidió retirarse el 29 de agosto, firmando como asistente especial del presidente de los Diamantes, un cargo que ocupa hasta el presente. Los promedios totales de Gonzo en 19 campañas fueron los siguientes: .283 de promedio ofensivo en 2,591 encuentros, incluyendo 2,591 hits, 596 dobles, 68 triples, 123 bases robadas y 1,439 carreras empujadas. Entre sus hazañas se encuentra el haberse anotado tres jonrones en un juego en tres ocasiones distintas, incluyendo un partido de exhibición celebrado en marzo 12 de 1996, cuando vestía la franela de los Cachorros y en dos desafíos de la temporada regular el 8 de junio de 2001 y en mayo 10 de 2004 con Arizona. Además de la Serie Mundial de 2001, participó en cinco Juego de Estrellas y ganó el Torneo de los Cuadrangulares en 2001. Cuando al final de su carrera le preguntaron cual de sus batazos había sido el más importante, excluyendo el que conectó para decidir el Clásico Otoñal de 2001, respondió: “Eso es fácil, el conectado el 26 de junio de 1998, cuando mi esposa Christine me hizo el hombre más feliz del mundo, al dar a luz a tres preciosas criaturas que responden por el nombre de Megan, Jacob y Alyssa”. HONOR Y GLORIA A LOS PELOTEROS CUBANOS LIBRES
La foto fue tomada el domingo 30 de abril en el Dodger Stadium, donde se encontraban jugando los Marlins de Florida contra Los Angeles Dodgers. La misma reunió a casi todo el personal latinoamericano de los Peces, con la excepción de Alex Fernández que estaba anunciado para lanzar. Todos cooperaron en una forma u otra al paro general efectuado en Miami el 23 de abril y no jugaron el “Martes por Elián” del día 25 a favor de Elián González. En la gráfica de izquierda a derecha: Danny Bautista, Jesús Sánchez, Pablo Ozuna, Vladimir Nuñez, Armando Almanza, Tony Taylor, Alex González, Antonio Alfonseca, Tony Pérez, Angel Torres, Fredi González, Mike Lowell, Ricky Bones. (Foto: Héctor C. Zapata). A LA VENTA EL LEGADO DEPORTIVO DE ANGEL TORRES. Por Angel Torres Sin dudas que mi quinto libro al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, “El Legado Deportivo de Angel Torres”, será considerado como mi obra maestra por lo variado de los temas y porque los transportaré en las páginas de la historia, desde las estocadas de Ramón Fonst, el origen de los Juegos de Estrellas o del inicio de las mujeres en el béisbol, a los relevos de Mariano Rivera, pasando por las hazañas de Minnie Miñoso y Fernando Valenzuela, llegando a la historia de los Dodgers hasta cumplir los 50 años en la ciudad de Los Angeles. En los primeros cuatro les conté acerca del béisbol en Cuba, Latinoamérica y las Grandes Ligas. En mi próximo libro los trasladaré nuevamente a los estadios donde se juega el deporte de las bolas y los strikes, pero igualmente los llevaré dentro de un ring junto a Kid Chocolate, Ray Sugar Robinson o Mantequilla Nápoles, los acompañaré en una travesía a través de Caribe en una frágil embarcación, a las selvas africanas y los mudaré a la batalla de la Ardenas en la Segunda Guerra Mundial. Les demostraré lo que es ser un “Tiburón Humano” o una “Aspiradora Humana” y la razón por la cual el Bambino fue superior a Aaron y Bonds. Y todo esto es sencillamente una mínima parte del sorpresivo contenido, que encontrará en los 86 capítulos del libro, que tiene 143 fotos repartidas en 300 páginas. El libro ya se está vendiendo en el Sentir Cubano de la Calle Ocho y la 31 en Miami y en la Librería Universal con solamente cruzar la calle. Muy pronto en la Librería Impacto y La Moderna Poesía. En los Angeles desde el presente fin de semana en las Librerías México situadas en el 6412 Pacific Boulevard esquina a la Gage en Huntington Park y 5704 Whittier Blvd., a cinco cuadras al Este de la Atlantic Blvd., en City of Commerce junto al K-Mart. El precio del libro al alcance de todos es de solamente $20.00 el ejemplar. Igualmente se puede comprar enviando un cheque o money order por $20.00 a mi nombre (Angel Torres) al 6060 Manzanar Ave, Pico Rivera, CA 90660. Debe agregarse $5.50 para el franqueo Priority Mail. Para enviarlos a México o Canadá, el franqueo es de $9.95 y a España $11.95 por cada libro. El próximo sábado 6 de septiembre presentaré mi libro en el Sentir Cubano de Miami de 11 de la mañana a las 3 de la tarde. En los Angeles, estaré presente en la Biblioteca de Huntington Park el jueves 25 de septiembre a las 3 de la tarde. Mi libro cubre todas las bases y épocas del deporte, como nadie lo había presentado jamás y los lectores no pararan de leer debido a la diversidad de los temas, pues cada uno de los 86 capítulos es algo diferente del anterior. Por si lo dudan aquí les va el índice del libro: 1- 50 años de historia de los Dodgers en la Liga Nacional. UN LIBRO PARA HOY, MAÑANA Y SIEMPRE Por Ángel Torres - abeisbol@aol.com Sin dudas que mi quinto libro al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, “El Legado Deportivo de Ángel Torres”, será considerado como mi obra maestra por lo variado de los temas y porque los transportaré en las páginas de la historia, desde las estocadas de Ramón Fonst o del inicio de las mujeres en el béisbol, a los relevos de Mariano Rivera, pasando por las hazañas de Minnie Miñoso y llegando a la historia de los Dodgers hasta cumplir los 50 años en la ciudad de Los Ángeles. En los primeros cuatro les conté las historias del béisbol en Cuba, Latinoamérica y las Grandes Ligas. En mi próximo los trasladaré nuevamente a los estadios donde se juega el deporte de las bolas y los strikes, pero igualmente los llevaré dentro de un cuadrilátero junto a Kid Chocolate o Ray Sugar Robinson, los acompañaré en una travesía a través de Caribe en una frágil embarcación, los mudaré a la batalla de la Ardenas en la Segunda Guerra Mundial, les demostraré lo que es ser un “Tiburón Humano” o una “Aspiradora Humana” y la razón por la cual el Bambino hubiera pegado más de 1,000 jonrones. Y todo esto es sencillamente una mínima parte del sorpresivo contenido, que encontrará en los 86 capítulos del libro, con 143 fotos repartidas en 300 páginas a un costo de $20.00 el ejemplar más $5.50 por cada libro de franqueo Priority Mail. La dirección para solicitarlo es la siguiente: Ángel Torres, 6060 Manzanar Ave, Pico Rivera, CA 90660. Estaré presentando mi libro en Sentir Cubano de la calle Ocho y la 31 en Miami el próximo sábado 6 de septiembre de 11 de la mañana a 3 de la tarde. El libro ya está a la venta en Sentir Cubano y Libreria Universal de Miami. Esta es la portada del quinto libro de Angel Torres, “EL LEGADO DEPORTIVO DE ANGEL TORRES”, que consta de 89 capítulos sin relación ninguna entre ellos, con 143 fotos repartidas en 300 páginas, que podrá ser adquirido enviándo $20.00 a nombre del autor (Angel Torres), más $5.50 para el franqueo Priority Mail a la siguiente dirección: 6060 Manzanar Ave. Pico Rivera, CA 90660. El franqueo a México o Canadá es de $9.95 y a España $11.95. UN LIBRO PARA HOY, MAÑANA Y SIEMPRE El autor Angel Torres, quien ya tiene 5 libros en el Salón de la fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, presenta su obra maestra, que cuenta con 86 capítulos y 143 fotos, repartidos en 300 páginas. Cada uno de los capítulos es algo diferente del anterior, debido a la diversidad de los temas. El libro puede ser adquirido enviando $20.00 más $5.50 de franqueo Priority Mail por cada libro. Si es para ser enviado a México o Canadá, el costo es de $9.95 y a España de $11.95 por cada libro. Nombre: ___________________________________ El libro ya se vende en Sentir Cubano, Librería Universal, Impacto y La Moderna Poesía de Miami. En American Statiomary, Inc (4302 Bergenline Ave, Unión City, New Jersey). En las Librerías México de Huntington Park (6412 Pacific Blvd.) y City of Commerce (5704 Whittier Blvd., junto al K-Mart), El Zorro Market (4417 W Lennox Blvd., Lennox), Restaurante El Colmao (2328 W. Pico Blvd., Los Angeles), 20 de Mayo (4509 N. Temple City Blvd., Temple City).
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