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ColumnistasRené Cárdenas -
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El Mundo del Beisbol DIRECCION MEDIOCRE EN EL BEISBOL Por Angel Torres
¿Se puede ser un excelente timonero y a la vez un mal estratega?. La respuesta es que si y Maddon, Casey Stengel, Tommy Lasorda y Joe Torre entre otros, constituyen una buena muestra de lo anteriormente expuesto. Para nadie es un secreto que los dirigentes no batean, ni lanzan, ni defienden con el guante Por ejemplo, Stengel está considerado uno de los mejores en la historia, porque ganó cinco Clásicos Otoñales consecutivos con los poderosos Yanquis de Nueva York, de 1949 a 1953 y posteriormente impuso un récord negativo de 120 derrotas liderando a los Mets de Nueva York en 1969, que constituía un equipo de expansión. Eso quiere decir que si usted cuenta con buenos jugadores tiene más posibilidad de ganar, que contando con una novena mediocre. ¿Y por qué fue cesanteado por los inquilinos del Yankee Stadium si había sido tan exitoso en su trabajo?. Por su mala decisión, de no iniciar los dos primeros partidos de la Serie Mundial de 1960 contra los Piratas de Pittsburgh, con su as zurdo Whitey Ford, quien a pesar de obtener dos triunfos con anotaciones de 10-0 y 12-0, no pudo evitar que los Mulos de Manhattan cayeran ante los Filibusteros, por el famoso jonrón de Bill Mazeroski en el séptimo encuentro. Lasorda es recordado por ser un embajador del béisbol, un motivador que lograba con sus métodos ganar campeonatos, pero no tan brillante a la hora de tomar decisiones definitivas. No puede olvidarse cuando en el partido final de la Serie de Campeonato de 1985 en el Dodger Stadium, cometió la increíble marfilada de no darle la base por bolas al toletero Jack Clark, con la primera almohadilla desocupada, quien disparó un cuadrangular de tres carreras con dos outs en el noveno episodio, aprovechando un lanzamiento del relevista Tom Niedenfuer, en lo que hasta ese momento parecía una causa perdida para los Cardenales de San Luis. Torre cuenta con una historia poco convincente con los Mets de Nueva York, Bravos de Atlanta y Cardenales de San Luis, pero realmente triunfadora con los Yanquis, la organización más ganadora de todos los deportes profesionales, con la friolera de 26 Clásicos de Octubre conquistados. En 2008 con los Dodgers, con el aporte milagroso de Manny Ramírez, capturó el gallardete de la Liga Nacional, pero en la Serie de Campeonato frente a los Filis de Filadelfia, mostró una inconsistencia inconcebible en el manejo de los serpentineros, dejando sobre el montículo demasiado tiempo a Chad Billingsley en el segundo partido, a pesar de que lo estaban moliendo a palos y quitando prematuramente a Derek Lowe en el desafío final, cuando se encontraba lanzando en su mejor momento con solamente cinco entradas de labor. Nadie duda que Stengel, Lasorda y Torre hayan realizado una gran labor como mentores, llevando a sus respectivos equipos a la conquista de varias Series Mundiales, a pesar de muchos errores cometidos en el sendero del triunfo. Este puede ser el caso de Joe Maddon con Tampa Bay. Los ex Mantarrayas iniciaron la campaña pasada con un promedio de 97 descalabros por temporada en sus previos 10 años de vida y sin aparentes posibilidades de imponerse en un circuito al que pertenecen los poderos Yanquis y Medias Rojas de Boston. Con todas las probabilidades en contra, Maddon guió a sus discípulos al trono de su división, imponiéndose después en la Serie Divisional ante los Medias Blancas de Chicago y en la Serie de Campeonato frente a los moradores del Fenway Park. Eso no se puede hacer si usted no ha guiado bien a su tropa, por lo tanto debemos aceptar que es un magnífico manejador, pero como en el caso del Dr. Jekyll y Mr Hyde, se puede ser un buen mandamás y a la vez un pésimo estratega. Su segundo desacierto ocurrió en el quinto y final choque del Clásico, cuando los Filis acabaron de liquidar 4-3 a los Rayos en la terminación del juego suspendido dos noches antes, después de seis episodios y medio debido a la lluvia. Lo inaudito es que al reanudarse el partido, a los Filis le faltaban cuatro turnos por batear y 12 outs por conceder, contra solo tres entradas y nueve outs para Tampa Bay. A pesar de eso, Maddon regaló un out en la primera mitad del séptimo, con el encuentro empatado a tres anotaciones. El receptor Dioner Navarro inició el capítulo ponchándose, pero el jardinero Rocco Baldelli igualó las hostilidades con un bambinazo por el jardín izquierdo, aprovechando un lanzamiento del zurdo puertorriqueño, C. C. Romero. A continuación, el torpedero Jason Barlett disparó un sencillo al campo izquierdo. Entonces cuando hasta el gato esperaba que Maddon enviara un emergente a batear por el lanzador J. P Howell, lo dejó hacer uso de la majagua y lo hizo regalar un out precioso con un toque de sacrificio. La marfilada por poco le sale bien, porque el camarero japonés Akinori Iwamura conectó un roletazo por segunda base que se convirtió en hit. Sin embargo al Barlett querer anotar desde la cámara intermedia, a pesar que la bola no había salido del cuadro, el segunda base Chase Utley, lo fulminó con un certero tiro al plato. El resto es historia y los Quáqueros decidieron en la segunda parte del mismo capítulo, cuando el dominicano Pedro Feliz impulsó con un sencillo la carrera del triunfo. De ese modo terminó el cuento de Hadas de Tampa Bay y Maddon, que demostró ser un buen manager y a la vez un mal estratega. ADIOS AL EX ARBITRO CUBANO ARMANDO RODRIGUEZ. Por Angel Torres A las pocas horas del fallecimiento los 85 años de edad, del gran ex umpire cubano Armando Rodríguez, recibí un e-mail informándome de la triste noticia, por parte de Jesús Alberto Rubio, presidente del Comité Elector del Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México y redactor de la columna “At Bat”, que aparece en varios portales especializados. Rodríguez murió el lunes 27 de octubre de 2008 cerca de las siete de la noche, de neumonía múltiple y diabetes, en el salón de emergencia del Hospital de Pémex en el puerto de Veracruz, México, donde residía desde hace varios años. Su cadáver fue cremado el martes 28 y sus cenizas depositadas en la iglesia La Luz. El viernes 31, se le ofreció un homenaje póstumo durante el encuentro entre los Rojos y los Gallos de Ciudad Mendoza. Rodríguez, fue el primer umpire cubano y latinoamericano en actuar en las Grandes Ligas en Lo conocí personalmente, cuando visitó la redacción del extinto periódico “La Prensa de Los Angeles”, durante la primera semana de junio de 1975, acompañado del niño Eduardo Prado y los ex peloteros profesionales, Roberto Fernández Tápanes y Julio Durán.
Posteriormente, Rodríguez actuó en la Liga Invernal de Nicaragua y en 1962 se fue a Venezuela donde fungió como Jefe de los Umpires. Su debut en la Liga Mexicana se produjo en 1958, donde fue protagonista de un hecho sin precedente, al botar durante un doble encuentro al mismo jugador, sin dejarlo batear ni siquiera una vez. Resulta que el equipo de Nuevo Laredo tenía a sus filas a peloteros caballerosos como Julio “Jiquí” Moreno y a jugadores agresivos como Guillermo “Huevito’ Alvarez. En el primer episodio, Alvarez se enfrascó en tremenda discusión con Rodríguez y empleando un tono poco respetuoso le increpó: “Eres una porquería al igual que Maestri”. Armando no lo pensó dos veces y lo sacó del partido a caja destemplada. Como desconocía el terreno, Rodríguez se puso a observar la línea de foul del jardín derecho, antes del inicio del segundo desafío, cuando una pelota le pasó silbando junto al oído con la deliberada intención de “arrancarle” la cabeza. Rodríguez le preguntó al dominicano Inocencio Rodríguez, quien había bateado la esféride. Al conocer que el responsable había sido “El Huevito” Alvarez, me parece que no hay que explicar que el “Huevito” no puso el “idem” en el segundo partido. Durante la Serie del Caribe de 1971 en Puerto Rico, le fue ofrecido por el comisionado Bowie Kuhn y el ex propietario de los Cuban Sugar Kings (Cubanos Reyes el Azúcar), Bobby Maduro, su ascenso a las Grandes Ligas, pero surgieron dificultades y prefirió quedarse en México hasta 1973, debutando en el Gran Circo en 1974 en un juego entre los Vigilantes de Texas y los Atléticos de Oakland. Armando, un hombre tan sencillo como sincero, me confesó que su ingreso en las Ligas Mayores se lo debió al Lic. Ramírez Muro, presidente de la Liga Mexicana en aquellos momentos, quien no escatimó esfuerzo hasta lograr su designación. Tras contarnos cantidad de anécdotas, nos aclaró que nunca se vio en problemas serios de ningún tipo con el manager de los Angelitos de California, Dick Williams, por un sonado hecho que se había producido algunas semanas antes. Según Rodríguez, Williams se disculpó después de lo sucedido y lo felicitó por su trabajo. El problema me dijo Armando, se debió a que Williams era un tipo explosivo al estilo de Billy Martin y Earl Weaver, quienes tenían problemas con todos los jueces. Les explicaré al respecto, que en 1975, el ex timonero de los Serafines criticó duramente a Rodríguez, acerca de su capacidad e inclusive amenazó con quejarse a los rectores de la Liga Americana para que lo despidieran. La razón es que Williams sentía un viejo resentimiento con Armando, que databa desde que este lo expulsó de un encuentro en 1974. Para agravar la situación el lanzador Nolan Ryan de los Aureolados, secundando a su manager, declaró que no había podido dormir la noche anterior, al “enterarse” que Rodríguez sería el árbitro al día siguiente. De paso aprovechó para echarle la culpa de las nueve bases por bolas que concedió esa noche. Lo que no dijo fue que en su salida anterior, regaló el mismo número de pasaportes gratis y que Armando no era el umpire. Pero como en el béisbol todo pasa, hasta la ciruela pasa, todo se olvidó y Williams, Ryan y Rodríguez fumaron la pipa de la paz. Los deberes familiares, sus problemas con el idioma inglés y su preferencia por retornar a las Ligas de México y Venezuela, le hizo hacer mutis por el forum en las Ligas Mayores. Sin embargo, intervino en una bronca poco común entre peloteros en junio de 1976 en México, donde cargó en vilo al venezolano Vitico Davalillo para alejarlo del lugar y evitar males mayores, con la mala consecuencia que se lastimó la espalda. Tras someterse a tratamiento, regresó a trabajar el 13 de junio en la serie Juárez-Laredo. Se inició el desafío y el primer bateador del Laredo fue retirado. Al instante Rodríguez levantó los brazos y pidió tiempo, llamando a los jueces Torres y Calderón, para decirles que no podía soportar el dolor en la espalda. Hubo necesidad de hospitalizarlo de urgencia en Ciudad Juárez. Allí se descubrió que su mal no estaba en la espalda, sino en una crítica enfermedad renal que lo mantuvo inactivo por un tiempo. Entre sus anécdotas, se encuentra una durante el Campeonato de la Liga Invernal Venezolana en 1974, donde Armando que no se dejaba engatusar por nadie, le cantaba strike a toda bola que le pegara en el brazo a César Tovar, porque el versátil jugador venezolano, había desarrollado una técnica de recibir el pelotazo y alcanzar la primera base sin problemas. Pero en una de las ocasiones a Tovar le pegaron un bolazo en la espalda y Rodríguez le concedió la inicial, reconociendo que la pelota lo había golpeado de verdad. “Tengo que reconocer que el hombre tiene clase”, confesó Tovar después de finalizado el partido. Pero desde mi punto de vista, la historia número uno relacionada con Armando, se produjo alrededor de la segunda base durante la primera semana del mes de julio de 1974, cuando el torpedero cubano de los Atléticos de Oakland, Bert Campaneris, salió a la conquista de la cámara intermedia, imponiéndose en una jugada muy cerrada a un tiro del receptor Fran Healy de los Reales de Kansas City al camarero cubano Cookie Rojas, que de inmediato comenzó a protestar por no estar de acuerdo con la decisión de Rodríguez. De inmediato acudió el manager de los Reales, Jack McKeon, a ver lo que estaba pasando. Al retirarse del lugar y llegar a la cueva le preguntaron la razón del altercado, a lo que McKeon contestó: “NO SE, YO NO HABLO ESPAÑOL”. Como compensación a una gran carrera, Rodríguez pertenece a los Salones de la Fama de Cuba en Miami, las Series del Caribe y Monterrey, México. Lo sería en Venezuela de existir ese galardón, porque durante 14 años fue el jefe de los ompayas en ese país. Para completar su resumé internacional, hay que señalar que por varios años fue instructor de béisbol en Santander, España y Milán, Italia. A LA VENTA EL LEGADO DEPORTIVO DE ANGEL TORRES. Por Angel Torres Sin dudas que mi quinto libro al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, “El Legado Deportivo de Angel Torres”, será considerado como mi obra maestra por lo variado de los temas y porque los transportaré en las páginas de la historia, desde las estocadas de Ramón Fonst, el origen de los Juegos de Estrellas o del inicio de las mujeres en el béisbol, a los relevos de Mariano Rivera, pasando por las hazañas de Minnie Miñoso y Fernando Valenzuela, llegando a la historia de los Dodgers hasta cumplir los 50 años en la ciudad de Los Angeles. En los primeros cuatro les conté acerca del béisbol en Cuba, Latinoamérica y las Grandes Ligas. En mi próximo libro los trasladaré nuevamente a los estadios donde se juega el deporte de las bolas y los strikes, pero igualmente los llevaré dentro de un ring junto a Kid Chocolate, Ray Sugar Robinson o Mantequilla Nápoles, los acompañaré en una travesía a través de Caribe en una frágil embarcación, a las selvas africanas y los mudaré a la batalla de la Ardenas en la Segunda Guerra Mundial. Les demostraré lo que es ser un “Tiburón Humano” o una “Aspiradora Humana” y la razón por la cual el Bambino fue superior a Aaron y Bonds. Y todo esto es sencillamente una mínima parte del sorpresivo contenido, que encontrará en los 86 capítulos del libro, que tiene 143 fotos repartidas en 300 páginas. El libro ya se está vendiendo en el Sentir Cubano de la Calle Ocho y la 31 en Miami y en la Librería Universal con solamente cruzar la calle. Muy pronto en la Librería Impacto y La Moderna Poesía. En los Angeles desde el presente fin de semana en las Librerías México situadas en el 6412 Pacific Boulevard esquina a la Gage en Huntington Park y 5704 Whittier Blvd., a cinco cuadras al Este de la Atlantic Blvd., en City of Commerce junto al K-Mart. El precio del libro al alcance de todos es de solamente $20.00 el ejemplar. Igualmente se puede comprar enviando un cheque o money order por $20.00 a mi nombre (Angel Torres) al 6060 Manzanar Ave, Pico Rivera, CA 90660. Debe agregarse $5.50 para el franqueo Priority Mail. Para enviarlos a México o Canadá, el franqueo es de $9.95 y a España $11.95 por cada libro. El próximo sábado 6 de septiembre presentaré mi libro en el Sentir Cubano de Miami de 11 de la mañana a las 3 de la tarde. En los Angeles, estaré presente en la Biblioteca de Huntington Park el jueves 25 de septiembre a las 3 de la tarde. Mi libro cubre todas las bases y épocas del deporte, como nadie lo había presentado jamás y los lectores no pararan de leer debido a la diversidad de los temas, pues cada uno de los 86 capítulos es algo diferente del anterior. Por si lo dudan aquí les va el índice del libro: 1- 50 años de historia de los Dodgers en la Liga Nacional. UN LIBRO PARA HOY, MAÑANA Y SIEMPRE Por Ángel Torres - abeisbol@aol.com Sin dudas que mi quinto libro al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, “El Legado Deportivo de Ángel Torres”, será considerado como mi obra maestra por lo variado de los temas y porque los transportaré en las páginas de la historia, desde las estocadas de Ramón Fonst o del inicio de las mujeres en el béisbol, a los relevos de Mariano Rivera, pasando por las hazañas de Minnie Miñoso y llegando a la historia de los Dodgers hasta cumplir los 50 años en la ciudad de Los Ángeles. En los primeros cuatro les conté las historias del béisbol en Cuba, Latinoamérica y las Grandes Ligas. En mi próximo los trasladaré nuevamente a los estadios donde se juega el deporte de las bolas y los strikes, pero igualmente los llevaré dentro de un cuadrilátero junto a Kid Chocolate o Ray Sugar Robinson, los acompañaré en una travesía a través de Caribe en una frágil embarcación, los mudaré a la batalla de la Ardenas en la Segunda Guerra Mundial, les demostraré lo que es ser un “Tiburón Humano” o una “Aspiradora Humana” y la razón por la cual el Bambino hubiera pegado más de 1,000 jonrones. Y todo esto es sencillamente una mínima parte del sorpresivo contenido, que encontrará en los 86 capítulos del libro, con 143 fotos repartidas en 300 páginas a un costo de $20.00 el ejemplar más $5.50 por cada libro de franqueo Priority Mail. La dirección para solicitarlo es la siguiente: Ángel Torres, 6060 Manzanar Ave, Pico Rivera, CA 90660. Estaré presentando mi libro en Sentir Cubano de la calle Ocho y la 31 en Miami el próximo sábado 6 de septiembre de 11 de la mañana a 3 de la tarde. El libro ya está a la venta en Sentir Cubano y Libreria Universal de Miami. Esta es la portada del quinto libro de Angel Torres, “EL LEGADO DEPORTIVO DE ANGEL TORRES”, que consta de 89 capítulos sin relación ninguna entre ellos, con 143 fotos repartidas en 300 páginas, que podrá ser adquirido enviándo $20.00 a nombre del autor (Angel Torres), más $5.50 para el franqueo Priority Mail a la siguiente dirección: 6060 Manzanar Ave. Pico Rivera, CA 90660. El franqueo a México o Canadá es de $9.95 y a España $11.95. UN LIBRO PARA HOY, MAÑANA Y SIEMPRE El autor Angel Torres, quien ya tiene 5 libros en el Salón de la fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, presenta su obra maestra, que cuenta con 86 capítulos y 143 fotos, repartidos en 300 páginas. Cada uno de los capítulos es algo diferente del anterior, debido a la diversidad de los temas. El libro puede ser adquirido enviando $20.00 más $5.50 de franqueo Priority Mail por cada libro. Si es para ser enviado a México o Canadá, el costo es de $9.95 y a España de $11.95 por cada libro. Nombre: ___________________________________ El libro ya se vende en Sentir Cubano, Librería Universal, Impacto y La Moderna Poesía de Miami. En American Statiomary, Inc (4302 Bergenline Ave, Unión City, New Jersey). En las Librerías México de Huntington Park (6412 Pacific Blvd.) y City of Commerce (5704 Whittier Blvd., junto al K-Mart), El Zorro Market (4417 W Lennox Blvd., Lennox), Restaurante El Colmao (2328 W. Pico Blvd., Los Angeles), 20 de Mayo (4509 N. Temple City Blvd., Temple City).
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